martes 13 de marzo de 2012
jueves 8 de marzo de 2012
sábado 11 de febrero de 2012
EEl City Manager
l City ManagerSin Alcaldes Se Vive Mejor
by Jesús Fernández-Villaverde on 25/01/2011Como se acercan en unos pocos meses las elecciones locales, hoy voy a proponer una idea sencilla: despidamos a todos los alcaldes. No a los de un bando o a los del otro, a los de un partido nacional o a los de uno local, despidámoslo a todos y así viviremos mejor. Esto no es tan loco como a primera vista le pueda parecer, querido lector. Muchos países han adoptado medidas similares y con buenos motivos. Y como aquello de que el movimiento se demuestra andando, voy a contar mi propia experiencia con el tema. Yo vivo en una ciudad que se llama Lower Merion, a las afueras de Philadelphia (EE.UU.). Lower Merion tiene unos 60.000 habitantes (59.850 en el censo del año 2000, así que ahora andaremos por 61.000-62.000). Para que nos hagamos una idea, en España (datos a 1 de enero del 2009), hay 8.112 municipios, de los cuales solo 124 tienen una población mayor que Lower Merion en el 2000 (y 7.988 tienen una población menor). Municipios comparables en términos de población serían Ávila, Irún o el Prat de Llobregat. Lower Merion es una ciudad de altos ingresos, donde viven muchos de los profesionales (abogados, médicos, directivos) que trabajan en Philadelphia. Por eso, una comparación en términos sociológicos podría ser con Majadahonda, a las afueras de Madrid y que tiene unos 68.000 habitantes. Dada su composición demográfica, no es de extrañar que sea una ciudad abrumadoramente demócrata: en las elecciones del 2008, Obama obtuvo el 70.4% de los votos y McCain el 29.1%.Pero lo más importante para este artículo es que NO tenemos alcalde. Lo que tenemos es un city manager seleccionado por los concejales (que, como explicaré en un momento, son elegidos en elecciones locales). Y aunque esto no parezca ser más que un cambio de nombre, en realidad es reflejo de algo mucho más profundo.Mi city manager, Douglas S. Cleland, no es un político (ni se si es demócrata o republicano ni me importa): es un experto con preparación profesional específica (tiene un master en administración pública por Ohio State en 1976) y muchos años de servicio, primero en otras ciudades y luego, desde 1984, en Lower Merion. Como tal Cleland es la cabeza de una administración profesional, eficiente, barata y con la que da gusto tratar.En primer lugar, profesional. En todo Lower Merion no existe ni un solo cargo político. Todos y cada uno de los 428 empleados del ayuntamiento son profesionales seleccionados por criterios de valía por comisiones de recursos humanos en sus departamentos (jardines, bomberos, limpieza, etc). Están, además, contratados en régimen laboral normal y corriente, como si trabajasen para cualquier empresa privada. Entre otras muchas cosas, esto quiere decir que, cuando hay una nueva elección local, literalmente, no hay ni un solo empleado del ayuntamiento que cambie: son los mismos el día antes y el día después. A la vez, al estar en régimen laboral normal, no hay situaciones demenciales como las creadas por nuestra regulación del funcionario en España.Consecuencia de ello es que Lower Merion funciona como una seda. Cada vez que tienes un problema, llamas al ayuntamiento y dos minutos después estás hablando con alguien que te lo soluciona sin necesidad de papeleos absurdos o copias triplicadas y compulsadas de tu DNI, certificado escolar o cartilla de vacunación a la que tan acostumbrados estamos en España cuando tratamos con una administración pública (y muchas veces incluso con una empresa privada). Cuando nieva (aquí esto importa mucho, créanme) las máquinas quitanieves retiran la nieve de manera rápida y completa. Los parques están limpios y la piscina pública a la que yo voy a nadar en verano es bien agradable.Nuestros impuestos locales no son bajos pero cuando ves los servicios que tienes y miras en detalle el presupuesto de 52 millones de dólares (la ciudad te envía un boletín anual con el presupuesto, el número de empleados y un informe de auditoría independiente), uno se da cuenta que hay poco desperdicio con lo cual me justifico en llamar a mi ayuntamiento barato.Y me preguntará alguno, ¿dónde está la democracia en todo esto? La democracia viene de los 14 concejales que se eligen en la elecciones locales (aunque de cada elección no se renuevan todos sino que se solapan, para dar mayor continuidad). Los concejales se reúnen y deciden, por ejemplo, si hay que construir una carretera nueva o arreglar un puente. Pero cuando se ha decidido que hay que arreglar un puente, es el city manager el que lo ejecuta. De igual manera, cuando el city manager se retira (o no cumple su trabajo de manera satisfactoria), los concejales buscan a uno nuevo pero de nuevo con criterios de profesionalidad. Por ello cuando hay elecciones, el city manager no se cambia por defecto aunque haya habido un cambio de mayoría de los concejales. Cleland lleva desde el 2002 en el cargo y antes de ello ya fue por 12 años el asistente del previo city manager. Quizás la mejor manera de entender lo que hace el city manager es pensar en lo que hace un gerente en una comunidad de vecinos. Los vecinos se reúnen de vez en cuando y deciden, pongamos, reparar el ascensor. Pero una vez que está decisión se ha tomado, es el gerente el que se encarga de su implementación. El que el gerente sea del PSOE o del PP es bastante indiferente: lo que quieres es que sea un buen profesional que sepa tratar con los de la empresa de ascensores y te hagan la reparación bien y barata. De hecho muchas comunidades de vecinos de edificios grandes en Madrid o Barcelona tengan más habitantes que buena parte de nuestros municipios, con lo cual la analogía es incluso más transparente.Otro aspecto interesante es que cada uno de los 14 concejales representa a un barrio (que se definen como grupos de población más o menos iguales para mantener la representatividad) en elección mayoritaria uninominal. Mi barrio es el 9 (Bala Cynwyd) y mi concejal (el nombre aquí es commisioner) es George Manos. Manos es demócrata, aunque esto suele importar poco a la hora de votar. De hecho, hay muchas ciudades donde no te dejan presentarte a concejal con una etiqueta de partido (esto se llama non-partisan elections). Lo que importa es que Manos es un tipo competente, que le fue muy bien en la empresa privada por mucho tiempo y que, ya de mayor, decidió que se quería involucrar en la administración local. Como es obligatorio tener primarias a nivel de partido, Manos se presentó a las demócratas, fue literalmente de puerta en puerta (cuando estás en época de elecciones, te vienen constantemente a casa gente a contarte sobre su candidatura), convenció a más gente que los otros candidatos y ganó sin tener que pagar el peaje de “servicios al partido” que tenemos en España.Total, ¿funciona el sistema? Pues mucho mejor que en Philadelphia (donde todavía tienen alcalde a la española) y creo que mucho mejor que en el municipio mediano de España. Y la experiencia de Lower Merion y muchas otras ciudades de EE.UU. no es única, pues otros países europeos tienen estructuras similares. Pero como de estas experiencias se menos, no voy a entrar en muchos detalles.La única duda que me queda es si el sistema funcionaría en ciudades muy grandes, como Madrid o Barcelona donde, para bien o para mal, la visibilidad nacional del gobierno municipal es tan grande que sería muy complejo tener un city manager puro. Quizás lo que se podría hacer es que las ciudades de más de 100,000 habitantes (62 municipios a 1 de enero del 2009) mantuviesen un alcalde (pero con una administración mucho más profesionalizada) o (y esta es mi sugerencia) que en vez de un city manager, tuviesen un consejo de dirección con profesionales nombrados a tiempo fijo (como el del Banco de España) y que la presidencia del mismo fuera rotatoria.Así que ya saben, el mejor alcalde…, ¡ninguno!Pd. Si alguno le interesa la administración local americana, una serie de humor divertidísima es Parks and Recreations.
jueves 5 de enero de 2012
miércoles 28 de diciembre de 2011
sábado 24 de diciembre de 2011
jueves 15 de diciembre de 2011
viernes 2 de diciembre de 2011
martes 15 de noviembre de 2011
miércoles 2 de noviembre de 2011
¿regeneración?
El capítulo del programa electoral del PP sobre “regeneración democrática” es igual a cero, no hay nada de nada, lo del sistema de elección del Tribunal Constitucional es una broma que no impide su politización, y todo eso de la transparencia y el buen gobierno no compromete a nada. El contrapunto a este vacío programático lo ha querido poner el diario El Mundo al presentar “100 propuestas para defender y fortalecer la democracia”, un empeño tan desmedido como inútil -aunque aparezcan propuestas de interés- en línea con el empeño ‘pedrojotista’ del “todo a 100″: cien medidas anti-crisis; cien interrogantes sobre el caso Faisán; y cien preguntas al que fue ministro de Interior Rubalcaba, sobre la conspiración del 11-M, que nunca existió. ¿Se acuerdan?
No ponemos en duda el talento y la vocación democrática (y monárquica) del profesor Jorge de Esteban que parece haber coordinado el trabajo, pero previamente tenemos que plantear unas cuestiones que conviene despejar: ¿es plenamente democrático el vigente sistema político que tenemos en España? ¿Acaso las carencias del sistema, mas bien partitocrático, español no están en el origen del deterioro político, social y económico que invade España, incluido el deterioro de la cohesión nacional? Si esto es así no se debe hablar de la regeneración sino de reforma (revolución será excesivo) del sistema político español, el que entre otras cosas no garantiza algo tan esencial en toda democracia como es la separación de los poderes del Estado. Lo que es peor favorece la acumulación de dichos poderes y evita todo control democrático del poder ejecutivo. Lo que acompañado del vigente sistema electoral conduce al secuestro de la soberanía nacional por parte de los aparatos de los partidos que habitan la mayoría gobernante (o que esperan su turno en la alternancia). Y todo ello a medias con poderes ‘fácticos’ ajenos al campo democrático como son el financiero (la obscena intervención actual de los mercados en la vida democrática, dan fe de ello); y en el caso español la ‘cama redonda’ de la política, finanzas y grandes medios de comunicación, así como las injerencias en la soberanía nacional de potencias ajenas a nuestro país como la Iglesia Católica (desde tiempo inmemorial) o Estados Unidos(desde el franquismo).
Si esto no fuera así sería impensable que personajes de la escasez política e intelectual como Zapatero y sus ministros -del “todo a 100- hubieran llegado al Gobierno de España; o que nadie los hubiera podido controlar o expulsar del poder ejecutivo ante los destrozos causados, que han llevado el país a la ruina y a la desunión nacional, sin control alguno. O que aún siga floreciendo en España la corrupción; o que se tapen o indulten los abusos y escándalos de los poderosos del dinero; o que España se trague el escudo anti misiles por decreto; o una reforma encubierta de la Constitución para el insolidario estatuto catalán; o unas reformas de la Carta Magna en quince días y sin referéndum; o la legalización de Bildu y otras tantas cosas más, y sólo citamos casos recientes y a la vista de todos (y muchos de ellos bajo el pacto del Gobierno y la Oposición).
El debate sobre la necesaria reforma democrática en España es apasionante y bien merece una extensa disertación. Pero permítasenos en esta crónica de urgencia resumirlo en muy pocas ideas, o propuestas para la reforma del sistema partitocrático español (hijo menor de la Democracia): en un primer lugar sobre el Poder Ejecutivo: se ha de elegir al presidente del Gobierno, (en una Monarquía Parlamentaria), o al Jefe del Estado (en una República, previo referéndum sobre ambas formas de gobierno) en unas elecciones presidenciales a dos vueltas de circunscripción única nacional y ajenas a las Legislativas. Dos: el Poder Legislativo: el Parlamento debe elegirse con los candidatos en las listas abiertas en circunscripciones de toda España (el sistema mixto alemán, con una lista global incluye el virus partitocrático, aunque no es malo del todo). Tres: El Poder Judicial: ni el poder Ejecutivo ni el Legislativo pueden intervenir en la elección de los órganos gestores del poder Judicial (tal y como ocurre ahora) y por lo tanto tampoco deben influir en la formación de los altos tribunales del Estado. Los órganos judiciales del Estado deben tener jurisdicción nacional y ser elegidos solo por todos los cuerpos jurídicos del Estado.
Sin estas tres reformas esenciales todo lo demás -las “propuestas a 100″- son variantes para lavar la cara y para consolidar la partitocracia vigente. A ellas hay que añadir medidas importantes como la retirada de financiación a los partidos políticos (el modelo actual vicia el sistema electoral y crea una discriminación flagrante con las minorías); y otras relativas a la separación definitiva en España de la Iglesia y el Estado; el fin de bases extranjeras en nuestro territorio; y el cumplimiento inexcusable de la legalidad tanto a los poderosos como a los nacionalistas, cuyo chantaje permanente se tiene que acabar. Si conseguimos, además, erradicar la partitocracia de los medios de comunicación (al menos en los públicos), para que la prensa ejerza con su independencia la función de contrapoder que le corresponde, pues todavía mejor. Si se ponen en pie estas reformas democráticas esenciales que son el núcleo de todo sistema democrático y la garantía de la soberanía nacional, a partir de ahí podremos hablar de otras mejoras y ocurrencias más o menos positivas. Pero sin todo esto, empezando por la elección directa y el control democrático ecutivo lo demás es dejar las cosas como están.
Publicado en República.com http://www.republica.com/2011/11/01/la-democracia-del-todo-a-100_405687/
sábado 1 de octubre de 2011
ConclusionesConclusiones del Congreso de la Sociedad Civil
1.- Reforma constitucional que reconozca y potencie la Iniciativa legislativa popular, con: Reducción del número de firmas acreditadas necesarias; extensión de la iniciativa a materias propias de ley orgánica y de reforma constitucional; simplificación del procedimiento de presentación y de tramitación parlamentaria de la iniciativa popular; y finalmente, reconocer la iniciativa legislativa popular revocatoria de leyes aprobadas por el Parlamento.
2.- Reforma constitucional para la independencia judicial, por la que ningún militante de partido ni miembro de Gobierno y asimilados, puedan acceder al ejercicio de la función jurisdiccional.
3.- Transformar el actual Estado de las Autonomías y en general, crear una organización territorial del Estado eficiente susceptible de ser costeada.
4.- Reducción del número de Ayuntamientos allí donde el tamaño, la viabilidad económica y la proximidad, aconseje agrupar varios municipios y pedanías bajo un único órgano rector.
5.- El Articulo 2 de la Constitución. deberá quedar redactado como sigue: “La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza la igualdad y el derecho a la solidaridad, entre todas las regiones y provincias de España.”
6.- El Articulo 3 de la Constitución, en sus apartados 1 y 2, quedará redactado del modo siguiente.
3.1.- El castellano es la lengua española oficial del Estado. Su enseñanza, uso y aprendizaje es irrenunciable.
3.2.- Las demás lenguas españolas gozarán de protección estatal, pudiendo ser objeto de enseñanza y aprendizaje como segunda lengua a elección de los progenitores, pero nunca en detrimento del idioma oficial de España.
7.- Una nueva ley del Referéndum Popular, tanto consultivo como vinculante, ampliando las materias que puedan ser objeto del mismo, modificando las mayorías necesarias para su convocatoria y su aprobación, introduciendo los medios de la era digital en la que actualmente vivimos, constituyendo Internet una herramienta necesaria y práctica para el voto no presencial, con todas las garantías.
8.- Sistema financiero: Recapitalización con fondos públicos de las entidades financieras que lo necesiten, incluso nacionalizándola si fuera preciso, siempre antes del 31 de diciembre de 2011. Aprobación de límites a la compra de deuda pública.
9.- Reforma del sistema de convenios colectivos, para que dejen de ser obligatorios.
10.- Obligación de que Sindicatos y Asociaciones empresariales presenten sus balances y cuentas de resultados en el registro mercantil, como hacen la totalidad de empresas y otro tipo de entidades empresariales y fundaciones en España
11.- Supresión de las subvenciones generalizadas por parte de todas las administraciones a todo tipo de empresas, fundaciones y organismos, salvo casos claros, y expuestos públicamente.
12.- Transferir el sistema de formación de los trabajadores, es decir, las políticas activas de empleo, a un organismo dependiente del Ministerio de Educación, sin intervención sindical.
13.- Reformar el Estatuto del Ministerio Fiscal, en todos los aspectos que limitan su independencia.
14.- Introducir modificaciones en el sistema de financiación de las elecciones, estableciendo límites a los gastos electorales, perfeccionando el sistema de control por parte del Tribunal de Cuentas.
15.- Reforma del Sistema Electoral Español, en orden a consagrar, incluso constitucionalmente, el principio democrático de “un hombre, un voto y con el mismo peso político.”
16.- Instar al Gobierno de la Nación y a las Cortes Generales, para que implementen herramientas digitales de democracia participativa y deliberativa.
17.- Eliminación de cualquier estatuto jurídico privilegiado para la clase política.
18.- Responsabilidad civil, o penal, para todas aquellas personas que gestionen irresponsablemente, o irregularmente, fondos públicos.
19.- Eliminación de la financiación pública de los partidos políticos, sindicatos, patronales, fundaciones de partidos y ONG de dudoso servicio a la sociedad.
20.- Establecimiento por Ley de penas muy severas para aquellos jueces y fiscalesque con abandono del derecho, dicten resoluciones o actúen por servilismo político o por motivos espurios de las personas físicas que encarnan el poder judicial en cada momento.
21.- Realizar una profunda reestructuración de las funciones y cometidos del Estado. Recuperar el principio de excelencia en la Administración Pública. Recuperar el principio de Administración Única y eficiente, descentralizando funciones para acercar el control del poder a los ciudadanos.
22.- Sin censura previa, se reclama una ley que regule la actividad de los medios de comunicación y que establezca responsabilidades civiles y penales capaces de disuadir de la utilización torticera de su poder, especialmente cuando se usa en calidad de terminal mediática de los partidos políticos
23.- Creación de una Facultad Universitaria de Administración Pública con el grado de licenciado para la formación de los futuros funcionarios, sin perjuicio de tener que superar las oposiciones que puntualmente se convoquen para los puestos específicamente demandados en cada convocatoria.
24.- Arbitrar el sistema para que cada electo responda directa y personalmente de sus decisiones políticas ante sus electores, al margen de cuál sea el partido político que lo nomine.
PETICIONES FINALES
- Pedimos a los partidos políticos que incorporen estas medidas en sus programas electorales.
- Finalmente, anunciamos la celebración en los próximos meses, de encuentros sectoriales sobre Reformas políticas, sobre Sanidad, Educación, Justicia, Economía y Empleo, y Democracia Participativa, para debatir sobre aspectos puntuales de cada una de las materias y elaborar propuestas más especificas.
FUENTE: Fundación Civil
viernes 9 de septiembre de 2011
Un guión
La corrupción política solo puede combatirse mediante la libertad política colectiva y la separación de poderes. Es decir, mediante una Cámara de diputados elegidos directamente en candidaturas unipersonales en distritos pequeños (sujetos al elector bajo mandato imperativo y revocable), un poder ejecutivo independiente, elegido en elecciones separadas de las legislativas, y un poder judicial elegido también independientemente por un cuerpo electoral compuesto por todos los agentes del mundo judicial. Es necesario que exista además un mecanismo de mutuo control de la Cámara y el Gobierno, de modo que puedan disolverse entre sí ambos poderes en caso de conflicto político insoluble o corrupción de cualquiera de los poderes. La justicia debe operar, a mayor abundancia, sin privilegios para la clase política. Este sistema político que ampara la libertad colectiva, separa los poderes del Estado y combate la corrupción mediante instituciones y mecanismos inteligentes, se llama República Constitucional. En España, el grupo civil Movimiento Ciudadano por la República Constitucional (MCRC), fundado por el jurista y político Antonio García-Trevijano, promueve dicho sistema político en Europa, frente al monopolio del poder de la oligarquía de partidos, en vigor desde la II Guerra mundial, que sustituyó a los regímenes dictatoriales fascio-nacistas. Los libros Teoría Pura de la República y Libertad Constituyente, de Antonio García-Trevijano, publicados recientemente en España, dan cuenta de las bases teóricas de la República Constitucional y del proceso de acción, ya iniciado, de conquista de la libertad política colectiva y la democracia representativa (formal o política).
Publicado en Facebook por José María Aguilar Ortiz










