lunes, 15 de agosto de 2011

Menos Ayuntamientos

Lo hizo Grecia, ahora Italia fusiona ayuntamientos de menos de 1.000 habitantes. ¿Cuando nos toca?

Rosa Díez escribe de ello:

Hace ya casi un año, cuando nadie hablaba de estas cosas en España, presentamos un estudio que abordaba este problema y ofrecía soluciones. Nuestro objetivo era demostrar que el modelo municipal español -diseñado en las Cortes de Cádiz y que se mantiene prácticamente inalterable desde entonces- necesita un repaso urgente si queremos garantizar la universalidad y la calidad de los servicios que se prestan a los ciudadanos.

La España liberal de hace casi dos siglos definió un modelo municipal campesino-parroquial que aún perdura. Sirvan algunos datos como ejemplo: España tiene 8.114 municipios para 46.951.532 habitantes; 6.821 municipios (el 84,1%) tienen menos de 5.000; 907 (el 11,2%) tienen entre 5.001 y 20.000, y sólo 240 (el 1,04%) tienen entre 20.001 y 50.000 habitantes.

Somos el único país europeo que no ha hecho reformas para reducir el número de municipios en el último siglo, lo que ofrece un panorama de descompensación en tamaño y población que trae como consecuencia directa que no todos los municipios prestan los mismos servicios considerados esenciales con una calidad mínimamente homologable a los ciudadanos. Por otra parte, el tamaño excesivamente pequeño propicia un exceso de alcaldías y órganos de gobierno local en modo alguno justificado desde la exigencia de los servicios que se prestan.

Como demostramos en el estudio de referencia, los datos sobre eficacia y eficiencia en relación con el tamaño de los municipios aconsejan la puesta en marcha de políticas públicas para promover de forma urgente la fusión de municipios. El ahorro de recursos en diferentes capítulos sería evidente.

Se produciría una importante supresión de cargos políticos, pasando, por ejemplo, de los 48.733 concejales que hay en los 6.821 municipios de menos de 5.000 habitantes a 13.000 concejales si se fusionasen en 1.000 municipios de 5.000 habitantes; o a 7.500 concejales si la fusión se hiciera en municipios de 10.000 habitantes.

Se suprimirían un buen número de empresas y fundaciones redundantes; se reduciría considerablemente el número de empleados públicos; se suprimiría un importante número de coches oficiales, dietas, gastos de representación, etcétera; se liberarían inmuebles que podrían venderse… En suma, aflorarían recursos públicos que podrían destinarse a prestar más y mejores servicios a los ciudadanos en vez de utilizarse para mantener estructuras duplicadas y obsoletas que no tienen, en muchos casos, otro objeto o sentido que la representación institucional.

La ley que regule las fusiones debe obedecer al principio de que la estructura territorial no es un fin en sí mismo, sino un instrumento al servicio de los ciudadanos. En nuestra propuesta consideramos la continuidad geográfica, con un núcleo principal que sea el más poblado, y el establecimiento de un periodo voluntario con ayudas finalistas condicionadas a la fusión, que pasaría a ser obligatoria cumplido un determinado plazo.

En definitiva, dentro del proceso de racionalización del conjunto de las administraciones públicas, es preciso que España acometa también la reforma de los municipios. No podemos seguir manteniendo un modelo obsoleto, que se ha mostrado ineficiente, sólo por atender las apetencias de poder de los dirigentes políticos. Esta reforma -que deberá ser impulsada y dirigida por el Estado, como garante de la igualdad y la estabilidad de las instituciones- es imprescindible.

Me consta que habrá muchas resistencias (tenemos una clase política tremendamente conservadora, más allá de la descripción ideológica con la que quieran definirse), pero lo que no hemos sido capaces de hacer como consecuencia de una reflexión rigurosa habremos de abordarlo obligados por las circunstancias. Una España solvente, con una Administración moderna, debe poner las instituciones al servicio de los ciudadanos, profesionalizando la Administración, luchando contra la corrupción y evitando la descapitalización social.

Rosa Díez es diputada nacional y portavoz de UPyD

Posted via email from jmares's posterous

martes, 2 de agosto de 2011

Declaración de Principios y Valores

I. Porque los seres humanos no nacen iguales en capacidad física y mental, ni en condición social, la Sociedad y el Estado deben garantizar la igualdad de derechos y de oportunidades.

II. Porque existe un imperativo moral en todas las conciencias, es condenable el oportunismo personal, social y político.

III. Porque los individuos no pueden desarrollar sus vocaciones ni sus acciones fuera del contexto social, la lealtad es fundamento de todas las virtudes personales y sociales.

IV. Porque los españoles padecen temores derivados de su tradicional educación en el Estado autoritario, sólo la valentía personal puede crear la fortaleza de la sociedad civil frente al Estado.

V. Porque durante siglos se ha sacrificado y despreciado la inteligencia y el espíritu creador, apartándolos de los centros de enseñanza, del Estado y de los Partidos, esas facultades individuales han de organizarse para tener presencia activa en la sociedad civil.

VI. Porque la decencia constituye el decoro de la civilización, la sociedad civil debe civilizar a los Partidos y Sindicatos, sacándolos del Estado.

VII. Porque entre el Estado de partidos y la sociedad civil no existe una sociedad política intermedia, la parte más civilizada de aquella debe orientar la formación de ésta, sin el concurso del Estado.

VIII. Porque la política afecta al universo de gobernados, si el lenguaje de políticos y medios comunicativos no es directo, correcto y expresivo del sentido común, disimula una falsedad o esconde un fraude.

IX. Porque no son legítimas las razones ocultas del poder político, siempre será ilegitima la razón de Estado.

X. Porque a la razón de gobierno sólo la legitima la libertad política de los que eligen el poder ejecutivo del Estado, son ilegítimos, aunque sean legales, todos los gobiernos que no son elegidos directamente por los gobernados y no pueden ser revocados por éstos.

XI. Porque la razón de la ley está en la prudencia de legisladores independientes, elegidos por los que han de obedecerlas, no son respetables, aunque se acaten, las leyes emanadas de Parlamentos dependientes del Gobierno.

XII. Porque la razón de la justicia legal está en el saber experto de una judicatura independiente del gobierno y del parlamento, no pueden ser justas ni dignas las resoluciones de una organización judicial dependiente de ambos poderes.

XIII. Porque la razón del elegido está en el mandato unipersonal, imperativo y revocable del elector, es fraudulento el sistema proporcional de listas, que sólo representa a los jefes de partido.

XIV. Porque los medios de comunicación forman la opinión publica, no puede ser imparcial ni veraz la información controlada por un oligopolio de poderes económicos.

XV. Porque la corrupción es inherente a la no separación de los poderes estatales, sólo la puede evitar, con su separación, el recelo y la desconfianza entre sus respectivas ambiciones.

XVI. Porque las Autonomías fomentan los nacionalismos discriminadores o independentistas, deben ser compensadas integrándolas en la forma presidencial de Gobierno.

XVII. Porque las Autonomías fomentan gastos públicos improductivos, sus competencias susceptibles de ser municipalizadas deben de ser transferidas a los Ayuntamientos.

XVIII. Porque la Monarquía de Partidos carece de autoridad para garantizar la unidad de la conciencia española, y ha sido foco de golpes de Estado y corrupciones, debe ser sustituida por una República Constitucional, que separe los poderes del Estado, represente a la sociedad civil y asiente el natural patriotismo en la forma presidencial de Gobierno.

XIX. Porque la única razón de la obediencia política reside en el libre consentimiento de los gobernados, éstos conservan su derecho a la desobediencia civil y resistencia pasiva, sin acudir a la violencia, frente a todo gobierno que abuse del poder o se corrompa.

XX. Porque el pasado no puede ser revivido, sin imponerlo la fuerza del Estado, no es posible la restauración pacífica de la II República, cuya forma de gobierno parlamentario tampoco era democrática.

XXI. Porque el sistema de poder de las naciones europeas, ideado para la guerra fría, no es democrático, los españoles están obligados a innovar su cultura política para llegar a la democracia como regla formal del juego político.


Por lealtad a la sociedad civil, los Partidos Políticos, Sindicatos y Organizaciones No Gubernamentales no pueden ser financiados por el Estado; y por lealtad a la conciencia personal de los integrantes de este Movimiento de Ciudadanos, el MCRC no se transformará en partido político, y se disolverá tan pronto como su acción se agote con el referéndum que ratifique la Constitución democrática de la III República Española.

 

Posted via email from jmares's posterous

viernes, 8 de julio de 2011

Irrepresentación

Juan Seoane escribe "Una tarde con Mario" en Diario de la República Constitucional

Hace unos días, movido por la coincidencia de haber nacido en el mismo año, el mismo mes y compartir la afición por E. M. Cioran, acudí a escuchar a Mario Conde en la conferencia que impartió sobre la situación actual de España. Como era de esperar, el conferenciante mostró alardes de un dominio del entramado y evidenció una excepcional brillantez en la descripción de los efectos de la actual crisis política y económica que estamos padeciendo. Sin embargo, a la conferencia del ilustre personaje, “la faltó” lo que en el argot taurino se define como rematar la faena.

Enumerar los efectos de la crisis a estas alturas, no es nada novedoso y a buen seguro, la mayoría de los asistentes los conocían de manera directa o indirecta. Pero lo que se espera de estas conferencias y conferenciantes con pedigrí, no es solamente la descripción de los efectos de una crisis, sino descubrir las causas que nos han llevado a esta situación de precariedad, para poder articular las medidas oportunas, que impidan el abuso y la corrupción de los poderes públicos.

No se mencionó, la situación real de estos partidos políticos artífices del bipartidismo, donde todos defienden la misma ideología gremial con un sentido conspiratorio del voto y ponen el mismo celo en agradar con privilegios insultantes, a las oligarquías financieras y mediáticas. Partidos estatales, que están anclados en el Estado y que no representan a la sociedad civil en absoluto, resultando inútil la sustitución de un partido por otro, donde la ausencia de vocación por la verdad ha consagrado la falsedad de llamar partidos a meras facciones de poder integradas en el Estado.

No se analizó, el sistema electoral de representación proporcional, que produce dos efectos nocivos para la sociedad. Uno, el visible que impide la representación de los electores, y otro el invisible, de considerar al Estado como sociedad política, eliminando la posibilidad de que emerja de la sociedad civil una corriente que pueda ser mediadora entre la comunidad nacional y el Estado para llevar las aspiraciones de la sociedad civil al mismo.

Tampoco se analizo el dignificar la vida pública con unas reglas de juego, que garanticen la Libertad política y la democracia, inexistentes actualmente.

No se mencionó, que las leyes emanadas del parlamento son en realidad anticonstitucionales, porque todos los diputados las votan bajo mandato imperativo de los partidos, prohibido por la Constitución Española del 78.

Sobre la figura del Jefe del Estado, responsable de garantizar la cohesión territorial de la nación, y de la igualdad de los españoles frente a la ley, ni se le mencionó en estos momentos de quiebra institucional, donde es más necesario que nunca, abrir un periodo con total libertad de información para configurar una nueva forma de Estado.

El Sr. Conde manifestó que lo deseable es que de esta situación “se sale”. Pero la única forma pacifica de “salir”, es aislando a esta clase política estatal, provocando una crisis de legitimación del sistema oligárquico actual a fin de sustituirlo por el único sistema que permita elegir en conciencia opciones realmente diferentes y otorgar a los diputados, el carácter representativo de los electores mediante organizaciones políticas sacadas del Estado y devueltas a la sociedad civil, donde cada una se pagará sus gastos mediante las cuotas de sus afiliados exclusivamente. Y a este proceso, se le llama pacíficamente; abstención. Palabra esta no mencionada en ningún momento por el conferenciante, siendo clave para la ruptura con el sistema oligárquico que impera en España.

La brillantez de la conferencia hubiese sido total, sin las sombras de la falta de compromiso en el análisis de las causas de la actual crisis moral y económica, que nos está arruinando como nación.

Posted via email from jmares's posterous

jueves, 23 de junio de 2011

Manipulación mediática

Por mucho que se empeñen los voceros mediáticos de la partidocracia, la democracia no consiste en votar a un partido, sino a un candidato. El que no entienda esto, o no quiera entenderlo, deberá denominarse de otra manera, pero nunca demócrata. Aunque se empeñen en descalificar con sus embustes a los movimientos ciudadanos que llenaron las calles y plazas de toda España el 19-J, nadie en ellos ha puesto en entredicho la existencia de partidos y sindicatos, sino el papel que detentan en la actualidad.

Los partidos no son intermediarios entre el ciudadano y el Estado, sino instrumentos de la sociedad civil, que nacen de ella y están en ella, para articular la participación política de la sociedad civil, no para someter a la sociedad civil a los dictados de la oligarquía partidista gobernante. Si se empecinan en seguir siendo intermediarios, y no mandatarios de la voluntad política de los ciudadanos, la distancia entre los partidos y sindicatos respecto de ciudadanos y trabajadores se irá ampliando hasta alcanzar extremos paranoicos. La sociedad seguirá su camino, prescindiendo de ellos, por retardatarios de la Libertad política.

Los manifestantes del 19-J quieren que el Estado y las instituciones políticas no sea el botín electoral de los partidos, quieren que el Estado sea de ellos, y verse reflejados y amparados en todos sus derechos y libertades por las instituciones. Quieren ser el sistema, estar en el sistema, en la toma de decisiones. Y para ello son necesarias reformas tan serias y profundas que ineludiblemente pasan por un periodo delibertad constituyente.

Si la clase política continúa con sus listas y su reparto proporcional de escaños, la representación directa y mayoritaria de los ciudadanos en la política continuará ausente, la democracia permanecerá inédita y el grito: “No nos representan” se oirá más alto, más fuerte y lo pronunciará cada día más gente.

El espectáculo coral de los medios de comunicación tras las manifestaciones de 19-J, nos avisa de que son fundamentales para el sostenimiento de la impostura partidocrática, con sus tertulianos, opinantes, comentaristas, todos ellos encantados de entonar el himno de las bondades del régimen que les propicia las prebendas que les engordan. Ese es el primer baluarte de defensa de la partidocracia, pero tiene un punto débil, las redes sociales de Internet, donde la información fluye de abajo a arriba extendiéndose como una infección vírica, y propicia la victoria de la opinión pública sobre la publicada.

No hay duda, si alguien albergaba la esperanza de que la inteligencia pusiera a andar la rueda de la partidocracia hacia la democracia, hoy ya sabemos que tendremos que ganárnosla a su pesar, tendremos que sortear sus trampas y trucos indecentes, vencer su manipulación mediática; pues la democracia no se pide, se conquista.


Publicado en Diario República Constitucional

Posted via email from jmares's posterous

viernes, 17 de junio de 2011

Yo #soy15m

Lo recojo del blog de Enrique Dans

Como parte del #15m me declaro una persona pacífica y condeno radicalmente todo tipo de violencia: la de los violentos infiltrados en nuestras manifestaciones, y la del Estado, que ha causado más dolor y heridos. Además, condeno la manipulación mediática que enfatiza la información sesgada, parcial o errónea con el propósito de demonizar a los ciudadanos.

Si me manifiesto en la calle es porque:

  • Mi participación como ciudadano se ha reducido a votar a listas cerradas cada cuatro años para ver cómo los representantes de los ciudadanos no respetan lo prometido en su programa.
  • Se hacen leyes a favor de grupos de interés en vez de hacerlas a favor del conjunto de la sociedad.
  • Se invierten recursos públicos para ayudar a minorías poderosas, y no a quienes están pasando situaciones desesperadas ocasionadas por la especulación financiera.
  • Los grandes partidos están más preocupados por mantener su poder que por ofrecer soluciones para superar esta crisis histórica.
  • Está a punto de firmarse un “Pacto del Euro” que consiste fundamentalmente en medidas para reducir la inversión pública en servicios esenciales.
  • Desde diferentes órganos del estado se ha insultado a los ciudadanos, e incluso se ha justificado el recurso a la violencia contra manifestantes pacíficos.

Como parte del #15m, acepto y respeto la diversidad ideológica del movimiento. Cuando participo en una manifestación no reclamo un régimen o una ideología en concreto, ni un modelo social no democrático, ni la eliminación de los partidos o los parlamentos. Lo que reclamo es una democracia mejor y más humana que, entre otras medidas, necesita urgentemente:

  • Cambios en la Ley Electoral para permitir una mejor y más directa representación de los ciudadanos en los parlamentos y una mayor participación ciudadana en las decisiones importantes.
  • Aprobación de una Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública para obligar a la publicación en formatos adecuados y reutilizables de todos los gastos, decisiones y reuniones con grupos de presión por parte de funcionarios y cargos públicos.
  • Tolerancia cero a la corrupción de candidatos y cargos públicos, y controles ciudadanos para la exigencia de responsabilidad política.
  • Separación clara, real y efectiva de los poderes del estado.
  • Control fiscal efectivo de grandes fortunas y operaciones financieras; eliminación de privilegios fiscales a cargos electos.
  • Políticas encaminadas a solucionar de forma efectiva los problemas hipotecarios y de vivienda.
  • Servicios públicos de calidad, fundamentalmente salud, justicia y educación.
  • Eliminación de las leyes que permiten el control administrativo de Internet. La red ha demostrado ser esencial para la libertad de expresión y para responder al peligro de manipulación mediática.

Por todas estas razones volveré a salir pacíficamente a la calle el 19 de junio, #19j.

Si estás de acuerdo, aprópiate del texto y divúlgalo (enlace al documento original)

Posted via email from jmares's posterous

lunes, 13 de junio de 2011

Cosas del diario Público


El lunes 6 de junio de 2011, el periódico Público (*) resumía las peticiones del movimiento 15 M y cómo conseguirlas, recordando que muchas de ellas ya están en vigor en países europeos y las supuestas dificultades de las mismas.

De las 21 ideas que cita el periódico sorprendentemente ha desaparecido por arte de magia partidocrática ¿ rubalcabaniana ? una reivindicación interesante, a saber, la reivindicación fundamental de la separación o división de poderes en origen que estaba en el punto 13 de la Asamblea de Sol desde el principio del movimiento y que se mantenía y mantiene en el día de hoy en la mayoría de las asambleas.

¿Qué le han ordenando al periódico Público desde las altas esferas poéticas del partido? ¿Está intentado engañar a los indignados, él que tanta simpatía tiene con ellos? ¿Qué piensa Luis García Montero, el poeta de la experiencia, sobre tal olvido?

Una vez que se saca de las reivindicaciones y las ideas del movimiento 15M precisamente a la idea más trascendental para cambiar el régimen antidemocrático del Estado de partidos todo queda ya más “simpático” pero inofensivo.

Aún así el periódico no puede ocultar tres ideas que también han estado presentes en las acampadas: las tres tienen que ver con el poder legislativo y la representación de los electores y una de ellas tiene que ver además con la esencia de la democracia, a saber, la posibilidad de elegir y destituir a tu gobierno o jefe de estado. Y ya que no pueden ocultarlas, pues proceden a su tergiversación. ¿Están tomando por ignorantes políticos a los indignados?

Recordemos las tres ideas a las que se refiere Público: la primera idea es la reivindicación de una Ley Electoral democrática, la segunda es la exigencia de que los electores puedan revocar el mandato dado a sus representantes políticos cuando no cumplan con lo prometido o sean corruptos y la tercera se refiere a eliminar los obstáculos para las iniciativas ciudadanas en el ámbito legislativo y del referéndum democrático.

Público empieza por afirmar que la Ley Electoral más democrática que se reivindica es, y aquí está ya la mentira, una simple “ley electoral más proporcional”, es decir, una ley electoral como la existente ahora mismo pero con una modificación pertinente para que los partidos políticos estatales pequeños puedan conseguir más escaños para poner al servicio de su jefe de partidito.

A eso lo llaman respeto de las minorías, pero de las “minorías de partido”, habría que decir. No se refieren, en cambio, a respeto alguno de minorías de la sociedad civil. La mentira es evidente: los jóvenes piden leyes electorales más representativas y el periódico afirma que el sistema proporcional es el más representativo y democrático porque “así no anula la voz de los territorios”. ¿Pero qué voz de territorios? La facultad de elegir es propia de los ciudadanos y no de “los territorios”. Los paisajes, por muy sublimes que sean, no pueden elegir a sus representantes. Y, además, ontológicamente las personas tienen piernas y no “raíces”.

La voz democrática es la de los electores reunidos en su distrito o mónada, independientemente de su territorio. El sujeto político es el distrito y no el territorio del distrito.

Es más, sigue afirmando el periódico Público que la propuesta tiene una gran dificultad para conseguirse, a saber, la de que se requiere una reforma de una ley orgánica y nada más y nada menos que una “ reforma de la Constitución de 1978”. ¿Qué mensaje envía con ello a los indignados? Pues que la constitución de 1978 y sus leyes orgánicas que sustentan la partidocracia es intocable, que es una utopía, no ya hacer una verdadera Constitución, sino tan siquiera proceder a una reforma constitucional.

La segunda idea, debido a su peligrosidad democrática, es rechazada de plano por los “sabios políticos “de Público. Me refiero a la idea básica de toda la indignación: poder revocar el mandato a quien, en nombre de los electores, está practicando la corrupción o no está cumpliendo con lo que quieren los electores. La propuesta del 15 M es elemental y así lo recoge el periódico: “Propuesta 4: dar a los electores la posibilidad de destituir a un cargo electo”.

Es evidente que si eliges a tu representante de distrito y éste no cumple con su programa o es corrupto (al igual que si contraes matrimonio y tu marido te maltrata) tienes el derecho democrático de cambiar de representante de forma inmediata, es decir, de destituirlo. Claro que sí, es evidente que puedes hacerlo (al igual que tienes el derecho civil de divorciarte de inmediato).

Y ese derecho no es contrario a democracia alguna, es la esencia de la democracia. Pero un periódico del estado de partidos, por muy “buen rollito” que lleve con los jóvenes, no puede poner en peligro la esencia del mismo.

El periódico no puede defender que la democracia es poder elegir y deponer a tu jefe de estado y gobierno. Le cuesta mucho, así que señala la dificultad de tener que reformar la Constitución de 1978 y procede a comparar la esencia de la democracia con repúblicas del cono sur y gobernantes cambiados democráticamente y sustituidos por los electores por un nuevo representante que no les parece “ chic” a los del periódico Público: “Así llegó al Gobierno de California Arnold Schwarzenegger, en 2003: los ciudadanos críticos con el entonces gobernador, Gray Davis, lograron juntar las firmas necesarias para convocar un referéndum de destitución pese a que Davis había sido reelegido en 2002 y lo ganaron. Esta posibilidad (recall, en inglés) está prevista en 18 estados de EEUU y en países como Venezuela y Bolivia. Y puede aplicarse también contra diputados. En California, para forzar un referéndum revocatorio se necesita reunir firmas equivalentes al 12% de los votantes que participaron en las anteriores elecciones. En España, además de las reticencias que provoca en muchos expertos, que temen que los lobbies lo utilicen en beneficio propio, resulta más difícil de aplicar al tratarse de un régimen parlamentario. Además, los diputados tienen garantizado el escaño durante cuatro años en la Constitución". Lo que es antidemocrático es no poder revocar el mandato a tu representante o gobernante. En Público parece que no saben el significado de la democracia, además de ocultar la característica esencial de la independencia de los poderes.

La tercera idea democrática que asusta a Público es la de una democracia participativa, también básica para los jóvenes de todas las edades del movimiento del 15 M: las iniciativas populares y referendos.

Esta idea también les parece difícil de conseguir y utópica a los señores sabios del periódico, es decir, que “disminuir las restricciones para que los ciudadanos puedan promover referendos vinculantes o iniciativas legislativas” parece una idea utópica porque “exige reformar la Constitución de 1978”. ¿Pero qué es eso tan intocable de la Constitución de 1978? ¿ Es que perdemos las libertades si queremos democracia ?

No saben responder a esta pregunta ya que les pondría en evidencia, pero no tienen otro remedio que reconocer que en los estados en los que existe un poco de democracia (si es que podemos hablar así, que no es el caso): “En países como EEUU o Suiza, entre otros, la iniciativa de referendos no está en manos de las autoridades, sino de los ciudadanos. Y continuamente hay consultas vinculantes”. Dicho esto, en la redacción del periódico Público cunde la alarma de nuevo y tienen que añadir la siguiente barbaridad: “Sin embargo, algunos expertos advierten de que este modelo tiene también inconvenientes porque, en la práctica, la gente con más dinero suele tener también más capacidad de recoger firmas y de financiar campañas.” Según Público y sus “algunos expertos” los ricos son los que “recogen más firmas” de la sociedad civil para defender sus privilegios, las medidas de recorte social y las guerras de agresión a otros países.

En Público lo tienen claro: la iniciativa legislativa popular y los referéndums son bastante antidemocrático. Los “sabios políticos” de Público olvidan de nuevo que si los representantes políticos fueran verdaderos representantes de sus electores, agrupados en distritos, a los cuales se supeditarían con mandato imperativo y revocable, entonces las iniciativas legislativas populares y los refrendos serían parte de los mismos programas electorales. Pero bueno, esto sería mucho pedir para el conocimiento político de la prensa partidocrática.

En definitiva: la confusión que quieren trasladar a los jóvenes de todas las edades del movimiento 15 M es maquiavélica , en el peor sentido de la palabra, porque primero ocultan la reivindicación fundamental de las protestas: la separación de los poderes en origen; segundo, afirman que la ley electoral democrática es la que impone el sistema proporcional; tercero, sostienen que las iniciativas legislativas populares y los refrendos son antidemocráticos; y, por último, y ante todo: tratan de desanimar a los jóvenes con las dificultades de tener que reformar la constitución de 1978, cuando lo democrático y correcto es precisamente ese camino, a saber, el de hacer una nueva constitución, en este caso: el de hacer una verdadera Constitución democrática. Mienten y tergiversan hasta el final porque no se exigen simples reformas legislativas o constitucionales, lo que se exige es una nueva Constitución, la democrática que permita elegir y deponer al jefe del estado y de gobierno, que separe los poderes legislativo, judicial y ejecutivo en origen y permita la representación de los distritos electorales mediante mandato imperativo y revocable utilizando la más democrática de las reglas, a saber, la regla de la mayoría.

viernes, 27 de mayo de 2011

La Izquierda y el sistema electoral

Artículo de David Serquera:

La propaganda de los partidos monárquicos autodenominados de izquierdas, debe recurrir a la falsa propaganda del sistema proporcional, para poder seguir cobrando del Estado monárquico tras haber desindustrializado la nación y haber sumido a la clase obrera en el paro, la marginación y la precariedad. El verdadero problema radica en que la izquierda política no puede existir con el sistema proporcional de listas en los estados financieros. El sistema de listas únicamente favorece la interlocución entre el jefe de partido y los grandes financieros para seguir dando de comer a los zampatortas aprietabotones que medran por un lugar en la lista electoral mediante la adulación al jefe.

 

La única posibilidad para que la izquierda pueda existir en Europa Occidental es hacer de la asamblea vecinal, del distrito electoral o monada republicana, el sujeto de la acción política. En estas condiciones, el mandato imperativo de la asamblea de vecinos a su representante hace que éste pueda defender fielmente sus intereses ante las corporaciones sin rostro. Es la única forma de que los problemas concretos del vecindario puedan ser atendidos por la nación. Supone una descentralización política tal que la presión de los lobbies se diluye y se controla de forma efectiva. Con el sistema mayoritario uninominal a doble vuelta con capacidad para deponer al representante, éste acude a la asamblea vecinal cada quince días, ante la cual rinde cuentas en primer lugar, y posteriormente escucha y recibe las peticiones de sus electores. Si éstos encontraran que el representante no cumple las promesas por las que fue elegido, le pueden revocar el mandato. Al recibir el sueldo de la mónada o distrito electoral y no del partido-Estado, el representante está sujeto a sus vecinos. Si aquel no cumple con las peticiones de la asamblea, se le retira el sueldo y el cargo, si se desayuna los ágapes servidos en las bandejas de plata de los poderosos, en contra de sus vecinos, se le destituye; si no cumple sus promesas, se le despide. La mónada actúa políticamente no sólo a través de un control institucional, sino que puede habilitar los espacios públicos donde el discurso conforma la política adecuada a la realidad. La doble retroalimentación, de la nación al distrito y de éste a la nación representada en la cámara de representantes conforma una unidad integradora de todas las dimensiones de la política y de lo político.

 

Atendiendo exclusivamente a la motivación justa de un sistema electoral democrático, el sistema uninominal mayoritario es el único que cumple con la regla 1 hombre = 1 voto y es el único que garantiza la Libertad política pues permite que un candidato independiente, sin filiación partidista, pueda presentarse ante sus vecinos para poder ser portavoz de sus intereses.

Posted via email from jmares's posterous

sábado, 21 de mayo de 2011

Indignación de la ignorancia

Publicado por Antonio García Trevijano:

Si necesariamente hemos de reducir todo para comprender algo, el problema actual de España, el origen de su permanente e insoportable malestar económico, cultural y político, hay que buscarlo en el cambio operado con la transición de la dictadura permanente de un solo partido estatal a la dictadura transitoria de dos partidos estatales. La invariante ha sido la ausencia de toda posibilidad de control del Poder, con Franco o con la Monarquía de Juan Carlos. La variante ha consistido en sustituir la represión de los nacionalismos periféricos por su incorporación al Estado, para tener garantizada siempre, con ellos, la mayoría absoluta gobernante. Si Tocqueville creyó ver en la Revolución Francesa la continuación del proceso de centralización estatal, iniciado por Luis XVI y culminado por Napoleón, mucho más evidente y menos discutible es que la Monarquía de Partidos, mediante la hegemonía de la socialdemocracia compartida por todos los partidos estatales, ha rematado la faena de suprimir cualquier atisbo de sociedad política intermedia entre la Sociedad Civil y el Estado.

 

Quien no comprenda esto no sabe absolutamente nada de lo que está sucediendo ahora con las manifestaciones y acampadas de numerosos súbditos del Estado que no quieren llegar a ser ciudadanos, por absoluta ignorancia de la cuestión primordial que les concierne: la representación política. No hay en los indignados de imitación una sola voz de la sociedad civil, una sola consigna que expresa la absoluta falsedad de las elecciones por el sistema de listas. Cerradas o abiertas no cambia nada. Ninguna es representativa del elector ni de la sociedad. Todo el que vota a un partido estatal, grande o pequeño, está votando a un órgano del Estado para que se represente a sí mismo en el juego de las facciones estatales. Todo el que vota a listas de facciones del Estado no se ha desprendido de su impregnación franquista, aunque ahora solo tenga 18 años. Fuera de la abstención no hay sitio para el honor, la decencia, el decoro, la dignidad. ¡Indignados que quieren votar la indignidad!

 

Entre un millón de posibilidades no hay una sola que autorice a creer que el MCRC pueda encaminar a estos inconscientes indignados, ignorantes de la causa de su indignación, hacia la revolución de la Libertad política y la puesta en pie de la sociedad civil. A quien no le repugne votar una lista estatal sobre la que no tiene la menor posibilidad de control, a quien no le indigne ser representado legalmente, sin mandato voluntario revocable, como a menores o incapacitados, no se le puede enseñar el camino de la libertad política. Nuestro prestigio y nuestra influencia aumentarán si no somos compañeros de los fracasos de la ignorancia manipulada.

 

Posted via email from jmares's posterous

viernes, 20 de mayo de 2011

Tres Consejos de Luis Garicano

Queridos “indignados”: me alegro muchísimo de que os hayáis decidido a dar un puñetazo en la mesa y expresar vuestro hartazgo con la situación económica y política. La situación a la que os enfrentáis es dramática, con números de paro juvenil en varias comunidades autónomas por encima del 50% y malísimas perspectivas para los próximos diez años, los años en los que normalmente deberíais encontrar trabajo.

Pero leyendo las crónicas de las manifestaciones, veo un miedo desconexo e incoherente que no se transforma en un programa de demandas. Os propongo tres, sencillas, pero que harían una diferencia sustancial a vuestro futuro.

Mercado laboral: contrato único

Tenemos un modelo dual de mercado laboral: unos tienen trabajo asegurado a largo plazo, y otros no tienen nada, rotan sin parar de subempleo a paro y de paro a subempleo, sin posibilidad de salida. La idea de los sindicatos es que los hijos se conviertan en los padres, que con el tiempo los jóvenes podáis aspirar a entrar en el núcleo del mercado de trabajo. Empíricamente, esto es falso. El 40% de los jóvenes que entraron en el mercado de trabajo a los 20 años siguen, a los 40 años, con contratos temporales. Esto es económicamente demencial y socialmente injusto. Hay que cortar por lo sano, y la reforma es sencilla: acabar con los contratos temporales y sustituirlos por el contrato único. Un contrato que empieza flexible, pero que va incrementando la protección con cada año en el que uno trabaja. Aquí va unaexcelente explicación de Samuel Bentolila.

Vivienda: poner en el mercado los miles de viviendas vacías

En un país con quizás 1,5 millones de viviendas vacías, suficientes para cubrir toda la demanda 7 años, los precios de las casas siguen siendo demencialmente altos y la oferta en alquiler es bajísima. Por ello, a pesar del enorme exceso de oferta, el 65% de los jóvenes españoles con edades comprendidas entre 25 y 29 años viven con sus padres, frente al 20%-22% en Francia, Holanda o el Reino Unido. Es necesario dinamizar el mercado inmobiliario. ¿Cómo? Primero, forzar al reconcomiendo de las pérdidas en el sector bancario, de forma que los bancos y cajas dejen de dirigir el crédito a promotores de hecho quebrados, con lo que se pondrán en el mercado cientos de miles de viviendas. Segundo, dar muchísima más seguridad jurídica al contrato de alquiler para asegurar que los propietarios ponen en alquiler los pisos aunque lo que reciban sea una cantidad modesta. Aquí va nuestra propuesta al respecto.

Educación para competir en la economía global

La globalización y el cambio tecnológico son imparables. China, India, Latinoamérica… van a entrar en los mercados globales durante los años claves de vuestra vida, y la información va a continuar haciéndose más barata. Reaccionar a estos cambios requiere que tengáis la formación para competir en el mundo globalizado. Pero en España el sistema educativo ha fracasado en conseguir este objetivo. Entre debates estériles sobre religión o ciudadanía, se ha perdido consciencia de la enormidad del fracaso escolar, al 31%, el doble que en los países de nuestro entorno. Hace falta aprender idiomas, hace falta una universidad en la que los profesores enseñen e investiguen, en la que los estudiantes se formen. Juanjo Dolado escribió unpost excelente con diagnóstico y propuestas, desgraciadamente tan actual ahora como lo era cuando lo escribió en 2009 (nada ha cambiado).

Con esas tres reformas, vuestro futuro cambiaría sustancialmente. Son reformas factibles, y las dos primeras se pueden hacer en cuestión de meses.

No demonizar el mercado

Notad lo que no hay en mis propuestas: el cabreo con el mercado o el “sistema capitalista”. El mercado, en España tan impopular, es el mecanismo que ha sacado de la miseria a cientos de miles de personas en China, en Brasil y en India en los últimos 15 años. Y el mercado es responsable de que, desde la transición al capitalismo en Holanda y el Norte de Italia  al final de la edad media, la especie humana haya salido de la miseria en la que vivió, con poquitas excepciones, durante decenas de miles de años.

Hace 100.000 años, el PIB por habitante del mundo era de alrededor de 90 dólares- vivíamos constantemente al borde de la muerte. Hace 10.000 años, no había crecido nada, y seguíamos luchando por sobrevivir cada día. Hace 3000 años era de unos 120 dólares per cápita. En al año 1000 era aún de unos $133 dólares, y en el 1500 también. En 1600 era $141, 1800 $195, en el 1900,$ 679 y en el 2000, $6500. Es decir, durante la existencia eterna de la especie humana, nos hemos muerto de hambre y de asco.

Por favor, no escuchéis a los ignorantes que acusan al capitalismo y al mercado. Cierto, la crisis actual ha tenido su origen en un fallo enorme, tanto del mercado como de los reguladores. Pero el mayor peligro para España es el que el populismo de estos gane, y que nos metamos por la vía Argentina al subdesarrollo. Es fácil, una vez que se entra por ahí el empobrecimiento es inevitable. No está escrito en ningún sitio que tengamos que continuar siendo un país próspero, y no sería la primera marcha atrás en la historia.

Lo que sí es cierto es que necesitamos otro mercado que el que tenemos. Tenemos un mercado que es el mercadeo, en el que las corruptelas y los contactos deciden quien se enriquece. Pero el mercado es responsable de Google también y de Zara, y de vuestro querido Twitter. Se trata de conseguir un mercado regulado, responsable, que no sea la ley de la selva, y que no pase porque los enchufados y corruptos de siempre se forren y que si les sale mal les rescatemos.

Vosotros, los indignaos, sois la esperanza de España. Si os indignáis con conocimiento, si tratáis de pensar en cómo mejorar las cosas, España saldrá de esta reforzada. Si tiráis por la vía del populismo, del “que paren la globalización y el capitalismo que me quiero bajar”, el futuro de España será muy, muy negro.

*Luis Garicano es economista, profesor de la London School of Economics y director de la cátedra Fedea-McKinsey

 

Posted via email from jmares's posterous

jueves, 19 de mayo de 2011

Infantilismo político

Publicado por Antonio García Trevijano:

La psicología infantil se explica por la no percepción de la necesidad de un proceso de realización de los deseos. El niño ignora que la satisfacción de sus deseos exige la previa existencia de lo deseado, lo cual necesita tiempo y trabajo. Tampoco sabe que los mayores han de tener la capacidad y los medios de procurárselo gratis. La enfermedad infantil del comunismo fue el izquierdismo, del mismo modo que la enfermedad senil de los partidos es la partidocracia. Si el movimiento democracia real no añadiera el adverbio YA, para indicar que la quiere ahora mismo, se podría pensar que es otra manera de designar a la democracia material o social, como idea distinta de la expresada con las palabras democracia formal o política. Pero en el caso español no es posible entender lo que significa democracia real sin ponerla en relación con la democracia fingida en la Monarquía de Partidos. Este último aspecto hace atractiva y simpática a la democracia real. Y no hay infantilismo alguno en la pretensión de suprimir enseguida, incluso con un solo acto colectivo de gran magnitud, todas las ficciones del como si tuviéramos una democracia política.

A través de David Serquera, el MCRC mantuvo conversaciones con la plataforma Democracia Real, tratando de encontrar puntos comunes para la acción inmediata. Y tuvo la desagradable sorpresa de verse rechazado a causa de su programa de acción, limitado exclusivamente a la conquista de la Libertad política colectiva, mediante la apertura de un período de libertad constituyente, sin mezcla de reivindicaciones sociales o económicas de carácter ideológico. El infantilismo político desprecia la historia. El mayo francés era tan simpático porque no pretendió ser alternativa de poder, y tan absurdo políticamente porque, sin quererlo, provocó en las urnas el mayor triunfo de la reacción. El MCRC no está encerrado en una torre de marfil ni en el jardín de Epicuro. Pero no tomará parte en acción pública alguna que se aparte del objetivo único de su existencia: la conquista pacifica de la libertad política colectiva.

El MCRC está hoy en la calle, con folletos y octavillas, contra el sistema de listas, que es el fundamento de la partidocracia. Se podría esperar que en vísperas electorales, la plataforma “democracia real ya” pidiera la abstención, la derogación de la ley electoral y la adopción del sistema uninominal por mayoría a doble vuelta en cada distrito. Pero las únicas voces que se escuchan piden listas abiertas, como si esa insignificancia (la experiencia italiana demostró que solo usó la apertura un 3% del electorado) pudiera cambiar el hecho de que el sistema proporcional no es representativo del elector ni de la sociedad civil. El MCRC emprenderá todas las acciones que exija la libertad política colectiva.

Posted via email from jmares's posterous

miércoles, 18 de mayo de 2011

Un malestar difuso

Publicado por José Luis González Quirós en El Confidencial:

No hace falta una capacidad muy aguda de análisis para constatar que, se mire por donde se mire, el sistema político español está alcanzando unas altísimas costas de desprestigio, y que el malestar de muchísimos ciudadanos crece a ojos vista, muy especialmente entre las capas más ilustradas e independientes, de las que deberían nutrirse las instituciones políticas en una situación de plena normalidad. Las direcciones de los partidos, ocupadas siempre en un muy miope día a día, no son los lugares ideales para percibir con nitidez el fenómeno, pero mal harían en no analizarlo y tratar de buscarle remedio, y no mero lenitivo.

Este malestar no está, todavía, políticamente articulado, y afecta al conjunto de los partidos, más a los grandes, desde luego, y, muy especialmente, al partido en el poder, pero está creando un estado de opinión que supone una grave objeción a la forma de funcionamiento de esta democracia que, más pronto que tarde, debería de encontrar respuesta en una reforma de fondo que, de no hacerse bien y relativamente pronto, puede poner en un riesgo muy serio la viabilidad de la democracia.

Este malestar está cristalizando en un conjunto de ideas bastante coherentes a las que nadie se ocupa de dar respuesta, confiando ciegamente en que la lealtad de los ciudadanos a la democracia, que nadie pone en cuestión, se traduzca inmediatamente en fidelidad a este sistema concreto que nos gobierna, lo que no es sino otro caso de cortedad de miras, del defecto de fondo que los descontentos señalan. Entre los argumentos que expresan el malestar de fondo, merece la pena destacar las siguientes:

1. Los partidos son sordos a los problemas reales de la sociedad española y los reducen, de manera irresponsable, a su aspecto puramente electoral; en consecuencia, las proclamas de los políticos tienden a parecer falsas, insensibles y oportunistas.

2. Como los partidos son conscientes de esta situación parecen haber decidido, hace tiempo, que no tienen nada que decir salvo a los muy convencidos, de manera que su acción política se vuelve dogmática, previsible y rígida. Ello acentúa más la distancia entre los ciudadanos y los partidos y convierte en retórica vaga cualquier intento de cumplir la función que les atribuye la Constitución de ser cauces de participación ciudadana.

3. Los ciudadanos tienen la impresión cada vez más firme de que la situación es inamovible y el bipartidismo reinante se les antoja una camisa de fuerza muy estrecha para la realidad en la que viven.

4. Técnicamente se dice que vivimos en un sistema de bipartidismo imperfecto, pero el sistema resulta ser imperfecto en otros muchos sentidos que provocan una honda frustración, por ejemplo, su incapacidad para consensuar reformas que todo el mundo entendería como necesarias, como la de la educación y la Justicia, o su resistencia interesada a poner remedio cierto y razonable a problemas que causan hastío y una ira sorda a muchos ciudadanos, como el terrorismo o, en otro orden de cosas, el abuso desmedido de determinadas fuerzas minoritarias.

5. Los políticos no inspiran ninguna confianza. Los electores no ven en ellos a personas, sino a siglas, y no comprenden su sumisión al liderazgo, por negativo que esté resultando al propio partido, como le ocurre ahora mismo al PSOE, ni la absoluta falta de iniciativa de la mayoría de ellos, además de su absoluto desinterés por las cuestiones que realmente preocupan a quienes representan.

6. Cada vez se tiende a pensar más en los partidos como auténticas redes mafiosas en las que la protección de unos por otros es el mandato fundamental. Nadie puede entender el desinterés que muestran los partidos por limpiar sus propias filas y eso se interpreta, desgraciadamente, como una muestra de que la corrupción está metida en el seno mismo de las organizaciones, de manera que se tiende a pensar y a sentir que son los partidos mismos los que promueven la corrupción como sistema para blindar su poder económico y la situación personal del conjunto del escalafón.

7. Por último, los electores piensan que el objetivo de los partidos es siempre distinto al que proclaman, de manera que les atribuyen una dosis estructural de mentira y de manipulación, una actitud que impide radicalmente cualquier intento de explicar con sinceridad, sin miedo, y de manera razonable las políticas que una buena mayoría de electores apoyaría. En consecuencia, los partidos se ven como meras máquinas para llegar al poder y permanecer allí el mayor tiempo posible, nada que ver, en último término, con someter propuestas a los electores para que estos decidan por si mismos lo que consideran mejor.

Este es el panorama una semana antes de unas elecciones decisivas. Muchos españoles van a interpretarlas, seguramente, como una manera de castigar a un personaje que les ha hecho mucho daño, pero el supuesto vencedor de esta convocatoria, haría muy mal en no darse cuenta de que tampoco ellos producen ningún entusiasmo.

* José Luis González Quirós es analista político

Posted via email from jmares's posterous