sábado, 8 de mayo de 2010
Impunidad
jueves, 29 de abril de 2010
Más control contra la corrupción a nivel local
ANTONIO RUBIO/ MadridEl Consejo de Europa pide más control contra la corrupción a nivel localLos evaluadores del Greco aconsejan una mayor supervisión de los partidos políticosEl segundo «Informe de Evaluación» emitido por el Grupo de Estado contra la Corrupción del Consejo de Europa (Greco) sobre nuestro país trata de la «Transparencia en la Financiación de Partidos Políticos en España» y llega a la conclusión, entre otras cuestiones, de que «la corrupción política ha sido identificada en repetidas ocasiones como una de las más serias preocupaciones de los españoles». Y recomienda que «se tomen las medidas necesarias para aumentar la transparencia de los ingresos y gastos de los partidos políticos a nivel local».El Greco, en su apartado de «Conclusiones», refleja que España tiene un bajo nivel informativo en lo que se refiere a las cuentas de los partidos y sugiere que «la publicación y divulgación de información es fundamental para garantizar la transparencia sobre la financiación política».El Consejo de Europa presentó su trabajo sobre España en dos capítulos -«Incriminación» y «Financiación de Partidos Políticos»- en mayo de 2009 en Estrasburgo y el pasado mes de febrero fue traducido al español.Los expertos del Greco que investigaron cómo se llevaba a cabo la financiación de los partidos políticos en España llegaron a la conclusión de que el Tribunal de Cuentas tiene que dotarse de «mejores condiciones para realizar sus trabajos en relación con la financiación política», y también inciden en que se debe «asegurar una supervisión más a fondo de los informes financieros de los partidos políticos».Préstamos bancariosEl equipo de auditores del Greco que se desplazó hasta España para verificar y contrastar sus informes estaba formado por Pietro Russo, magistrado de la Corte Suprema de Italia; Douglas Steward, director de Política de Partidos y Elecciones, del Reino Unido, e Yves Marie Doublet, director adjunto en la Asamblea Nacional del Servicio de Asuntos Jurídicos de Francia.El Greco establece en su informe una serie de recomendaciones directas y concretas para un mayor control de las finanzas de los partidos y entre ellas están: «Los partidos tienen que desarrollar sistemas de control interno para reducir la corrupción […] el sistema sancionador tiene que aumentar su regulación […] infracciones con sanciones efectivas, proporcionadas y disuasorias».Los expertos del Greco están convencidos de que la mayor parte de la corrupción de los partidos políticos se produce a nivel local y por ello sugieren que «se tomen las medidas necesarias para aumentar la transparencia de los ingresos y gastos de los partidos políticos a nivel local».El equipo del Greco que llevó a cabo la evaluación sobre España pasó varias jornadas en Madrid y el Tribunal de Cuentas les informó de que «los préstamos bancarios son una fuente importante de financiación política en nuestro país» y que en los últimos años se habían producido numerosas irregularidades en este campo a través de una serie de condonaciones.La conclusión del Greco fue, y así lo reflejan en su informe, que «una situación de endeudamiento puede hacer más vulnerables/dependientes a los partidos políticos frente a las instituciones de crédito».Por último, el Consejo de Europa termina su evaluación sobre la financiación de los partidos políticos recomendando «a las autoridades españolas presentar un informe sobre la puesta en práctica de las recomendaciones mencionadas anteriormente antes del 30 de noviembre de 2010».
domingo, 11 de abril de 2010
Sobre la corrupción
Jiménez vivía en Galicia, pero estaba a punto de trasladarse a la Universidad de Murcia. Así fue que tuvimos una comida bastante melancólica. Iban a cambiar de vida. Él, desde luego; pero también España, que se aprestaba a abandonar la época brillante e inesperada de la transición para recalar en sus vulgaridades históricas. El martinete de Aznar debe de ser aquello que llaman la continuidad básica de la nación. El mainstream. Lo cierto es que he vuelto a hablar con Fernando Jiménez. Ha aumentado su especialización en el asunto. A la fuerza ahorcan. Se ha convertido en uno de los consultores de Greco, el grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa. Voy a transcribirte parte de nuestra conversación. Empecé preguntándole si había algo nuevo, después de los años.
-No. Lo que sigue siendo cada vez más sorprendente es la actitud sesgada de la prensa. La prensa es un elemento muy importante en la calidad de la esfera pública, Y nuestros medios, con sus excepciones, son obcecados y miopes. Y lo que es más doloroso: tenemos una prensa muy sesgada y servil hacia el poderoso de turno. Una parte de la prensa, especialmente la local, sirve directamente a intereses empresariales. El fenómeno de la expansión y la corrupción urbanísticas ha sido de libro. Y hay muchos medios en manos de promotores claves. Un desastre. Por lo demás, en la corrupción no hay otro problema de fondo que la financiación ilegal de los partidos.
-El que había.-Y la peor novedad es que se ha reformado la ley. Un escándalo de ley. Se presentó como el final del problema y lo único que eliminaron fue las donaciones anónimas. Una ley llena de trampas. Sigue siendo posible condonar una deuda, que ha sido la vía fundamental de financiación del Psoe. Se introduce la obligación de las empresas que contratan los partidos de presentar la información que les pida el Tribunal de Cuentas, pero sin ningún tipo de sanción asociada al incumplimiento de la obligación. Papel mojado. Hay un informe del Greco sobre la financiación de los partidos en España, de septiembre de 2008, muy diplomático, pero demoledor. Casualmente, la mañana que entré a reunirme con ellos salían del despacho Hernández Pujalte y Marugán, del Pp y del Psoe, respectivamente. Los del Greco estaban escandalizados, porque les habían asegurado que con la ley se había acabado el problema de financiación en España.-Hay trampas dentro y fuera de la ley. Por ejemplo la fragmentación de los contratos con las administraciones para que no rebasen el tope previsto y puedan quedar así fuera de la obligación del concurso.-¡Un recurso que está prohibido específicamente por la Ley de Contratos del Estado! También se sigue sin considerar como delito la financiación de los partidos, excepto en campaña electoral. Se resuelve con una multa.-¿Gürtel es financiación ilegal?-La Policía dice que sí en el caso de Valencia. Empresarios de la construcción estaban pagando directamente al comité de campaña. Un caso de libro, y además delito. El problema añadido de la financiación ilegal es que permite que florezcan otras redes de aprovechamiento.-Particulares, digamos.-Sí. La financiación ilegal impide que haya una voluntad política capaz de asegurar que las administraciones hagan sus contratos de manera eficaz, legal y transparente. Si se están financiando ilegalmente los partidos, la transparencia no interesa. Y así es muy difícil detectar a los aprovechados. Esto ya pasaba en los escándalos del Psoe, cuando los recaudadores del partido se quedaban con parte de la recaudación.-Su tesis, entonces, es que Gürtel no ha acabado de aflorar.-Habría que saber cuáles son los orígenes concretos del montaje de la red. Pero está claro que hay una relación muy estrecha con los principales dirigentes del partido. Si no, no se entienden muchas de las cosas, los regalos, las invitaciones a las bodas. Cosas, por cierto, muy españolas.-Justo me interesaba saber las características raciales de nuestra corrupción. Si las hay.-Aquí los negocios suelen terminar en el club de putas… Pero no creo mucho en la variable cultural. Quizá lo único que me atrevería a proponer es la eficacia española, o mejor, de los sureños, para jugar con dos códigos simultáneos. El código formal, oficial, porque aquí las leyes, aun con sus trampas y fallos, cumplen más o menos los estándares occidentales, y el código de debajo de la mesa, tácito, de los negocios. Eso se maneja perfectamente. En países anglosajones es distinto, porque entre otras cosas el propio código formal es distinto, mucho más fácil de interpretar y que fija unos principios generales que no entran en el detalle.-Hay una pregunta ingenua, generalizada: ¿Por qué los partidos no disponen de todo el dinero que necesitan? ¿Por qué tienen que robar?-Su voracidad es indescriptible. Al alcalde del pueblo más remoto le gustaría tener quince encuestas preelectorales. Las campañas cada vez son más largas y costosas, y la capacidad de gasto de un partido es impresionante. Sólo hay una clave: el control, no de su ingresos, sino de sus gastos.-¿En España hay demasiada gente que vive a sueldo de los partidos?-No, todo lo contrario. Nuestros partidos son escuálidos. Es uno de los grandes problemas. Ahí está el caso de Fabra. Mucha gente en el PP estaría contenta si lo destituyeran. ¿Por qué no lo hacen? Pues porque la estructura territorial del partido no lo soportaría. Se quedarían sin partido en Castellón. Pasa en muchos lugares. La fragilidad de los partidos, que refleja la fragilidad asociativa de los españoles, es una causa importante de la corrupción. Hace intocables a determinados dirigentes.-Caciquismo. O su formato nuevo: el nacionalismo.-El nacionalismo ha generado una lógica general perversa. Hace poco un arquitecto amigo, José María Ezquiaga, me decía que los nacionalistas al mínimo control legal lo llaman centralismo. Tenía razón. Es indudable que ha favorecido la creación de redes corruptas.
miércoles, 24 de marzo de 2010
Contra la corrupción urbanística en Cantabria
domingo, 20 de diciembre de 2009
El juez y su banquero, de Jesús Cacho
Vía: El Confidencial:
“¿En qué momento se jodió el Perú?” Es la pregunta que, consternado, se formula de manera constante Santiago Zavala, el protagonista de Conversaciones en la Catedral, quizá la mejor de las novelas de Mario Vargas Llosa, de cuya publicación se acaban de cumplir 40 años. Entre cerveza y cerveza y el humo de decenas de pitillos baratos, Zavalita y Ambrosio se lamentan en un humilde bar limeño llamado La Catedral de la triste suerte del Perú, cuándo se fue a pique el Perú, en una suerte de búsqueda existencial que denodadamente intenta dar con la pregunta de futuro capaz de colmar las aspiraciones de ambos: ¿hasta cuándo seguirá jodido el Perú? Y bien, ¿cuándo se jodió España? El profesor Toribio, del IESE, opina que desde el punto de vista económico fue la famosa huelga general del 14 de diciembre de 1988 la que torció el rumbo de la ortodoxia económica hasta entonces seguida por los gobiernos de Felipe González para adentrarse, con Carlos Solchaga al volante, en la carrera de un gasto público desbocado que, por satisfacer a los sindicatos, culminaría con tres devaluaciones y un millón de parados en 1992/93. En lo político, sin embargo, muchos coinciden en que España se había jodido antes, justo en el 85, cuando el propio Felipe decidió acabar con la independencia del poder judicial, haciendo pasar a los jueces por las horcas caudinas del sometimiento a la clase política.
De lo jodida que está la práctica democrática española, de la degradación de sus instituciones, de la postración que sufre la Justicia, santo y seña de la calidad de una democracia digna de tal nombre, acabamos de tener esta semana una buena prueba con la revelación efectuada por María Peral en las páginas de El Mundo sobre la correspondencia mantenida por el intrépido juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón y el presidente del Banco Santander, Emilio Botín, a propósito de 302.000 dólares de nada que el magistrado necesitaba para financiar unos coloquios por él mismo planteados en la Universidad de Nueva York, dinero que, naturalmente, obtuvo. Una idílica amistad entre el juezcampeador y su banquero, que empieza con un “querido Emilio” y termina, pago, arrobo y éxtasis mediante, con “un gran abrazo”. Y varias veces un elocuente “te agradezco la financiación”. Justicia corrompida y banca corruptora y vamos amarraditos los dos, espumas y terciopelo, yo con un recrujir de almidón y tú serio y altanero…
Escándalo sin paliativos, con la prueba del delito expuesta a público escrutinio. Cinco meses después de volver de Nueva York y ya reincorporado a la Audiencia Nacional, el juzgado del inmarcesible juez recibió una querella del difunto Rafael Pérez Escolar –flecos de las “cesiones de crédito”- contra Botín. No se abstuvo de intervenir y no la admitió a trámite. Hizo más: declaró que no tenía ninguna relación con el banquero. Mintió. La Sala de lo Penal de la Audiencia confirmó la inadmisión. Las preguntas corren cual caballos desbocados. ¿Fue la dádiva del Santander una forma de desactivar al juez? La técnica fue puesta en práctica con cierta regularidad en el pasado por la gran banca española. Por casi toda. Con la excusa de que el estipendio que reciben los magistrados es demasiado bajo para sus altos merecimientos, las entidades ofrecían discretamente a togada gente principal la posibilidad de dictar alguna que otra conferencia, por la que recibían un dinero que, por razones de incompatibilidad, no era declarado oficialmente, no obstante lo cual el juez de turno era obligado a firmar un recibo por las cantidades percibidas al solo objeto de dejar “constancia administrativa”. Es fácil colegir que esos recibos en manos del pagador de turno auguraban un buen pasar en caso de tropiezo judicial de mayor cuantía. Se trataba, se trata en el caso que nos ocupa, de una especie de póliza de seguro que ha surtido una eficacia impresionante, pues ha funcionado apenas cinco meses después de producido el siniestro.
Parece obvio que una sociedad democrática dotada de cierto pulso moral no debería permitir ni un minuto más la presencia del juez campeador en la Audiencia Nacional ni su pertenencia a la carrera judicial. Por pura higiene democrática. Las querellas internas de una clase política enferma seguirán, no obstante, sosteniendo al personaje por la peana. PP y PSOE lo han defendido y/o denigrado de acuerdo con sus particulares intereses temporales. Cuando el sujeto, en su infinita ambición, pretendía meter en la cárcel al mismísimo González por el caso GAL, el PP lo alababa como prototipo de magistrado virtuoso. Ahora que el personaje se aplica activamente a la tarea de dinamitar el cuarteado edificio de la derecha española a golpes de Gürtel, el PSOE lo jalea como paradigma del juez ejemplar. Otro tanto ocurre, en mimética traslación, con los grupos mediáticos afines. Véase, si no, la pintoresca defensa del tipo realizada el viernes por El País, columnita escondida en página par mediante: “Garzón dice que no recibió dinero del Santander”. En realidad, Prisa viene oficiando como cuidador de la fortuna del magistrado desde el momento en que, echando de la carrera a Javier Gómez de Liaño, Garzón Real rescató al difunto Polanco de las tinieblas del caso Sogecable.
Zapatero deja chiquitos a González y Aznar
El texto de la providencia dictada por la Sala Segunda (de lo Penal) del Supremo de 15 de septiembre pasado, exigiendo al Santander la entrega de la documentación referida al caso, es un documento de obligada lectura que habla a las claras de las sospechas que el alto tribunal alienta en torno a la conducta del sujeto. El caso es que el campeador tiene ahora abiertas en el TS causas por los dineros recibidos en los cursos de Nueva York, por los “crímenes del franquismo”, y por la grabación de las conversaciones mantenidas por los imputados del caso Gürtel con sus abogados en la cárcel, asunto gravísimo desde el punto de vista de las garantías de un Estado de Derecho. ¿Servirá todo ello para que el Supremo, por fin, ponga al personaje en su sitio? Menos lobos, Caperucita. La reacción del viernes del CGPJ, último pleno del año, no pudo ser más descorazonadora: mirar hacia otro lado. Hay veces en que los jueces parecen empeñados en ganarse a pulso la consideración que hoy merecen de los ciudadanos. “Es la última de las vilezas consistir que en la Nación no haya Justicia”, dijo Antonio Maura en mayo de 1917, siendo presidente del Gobierno. ¿Aceptaremos noventa y tantos años después tan fatal veredicto?
Corrupción al por mayor. La misma que esta semana ha tocado de lleno a La Moncloa a cuenta de las fusiones televisivas. Rodríguez Zapatero ha dejado chiquito a González en materia mediática, relegando a José María Aznar a la condición de aprendiz. En junio de 2005, el Ejecutivo, violando letra y espíritu de la Ley, autorizó la conversión de un canal de pago (el Plus) en otro en abierto (Cuatro). Cinco meses después, otorgó un nuevo canal de televisión analógica (laSexta) a sus amigos de Mediapro, con el rojo Roures y sus brillantes escoltas (Contreras, García Ferreras y Cía) a la cabeza. Cansado de la arrogancia de Juan Luis Cebrián, el de León había decidido crear su propio grupo de comunicación. La explicación pública ofrecida por la vicepresidenta Fernández de la Vegafue que la iniciativa tenía por objeto “aumentar el pluralismo e incrementar la oferta” (sic). Tres años y pico después, con ambos en bancarrota, Zapatero decide intervenir y poner orden, también vía De la Vega, quien a toque de corneta “sugiere” a los distintos canales la vía de las fusiones.
Los peores augurios se han cumplido. La integración entre Cuatro y laSexta fracasó por la soberbia de Cebrián y las pretensiones de los Roures. Cuñas de la misma madera. Con ser escandalosa, la operación hubiera dejado intacta la posibilidad de que las dos cadenas privadas clásicas, Tele5 y Antena 3, rendidas también al encanto de la ceja, pudieran ejercer un cierto papel de equilibrio en aras de una teórica pluralidad. Ni hablar. A la espera del anuncio de fusión entre Antena 3 y laSexta, Zapatero, en una genial operación de poder personal, ha barrido de un plumazo tal posibilidad. A partir de ahora todas las grandes cadenas de televisión españolas, con sus múltiplos, serán de izquierdas. ¿Dónde ha quedado el pluralismo, señora De la Vega? ¿Tendrá usted la amabilidad de disculparse ante los españoles?
Todas las grandes cadenas serán “zapateristas”
El corolario que cabe extraer de semejante hazaña es que en tres años, más o menos, Zapatero ha metido en el bolsillo de sus amigos de laSexta 500 millones de euros (valoración del equity) y parecida cantidad a los Prisa. Más de mil millones de euros. Unos 185.000 millones de las antiguas pesetas. No está mal para tiempos de crisis. Con ser ello llamativo, es obvio que esto no va de ecuaciones de canje, sino de operación política de altos vuelos destinada a hacerse con el control total de la televisión en España. En efecto, además de salvar de la quiebra a los amigos, La Moncloa les otorga el control de la línea informativa, quiero decir ideológica, de las cadenas resultantes. Entre José Manuel Lara y Jaume Roures, ¿quién creen ustedes que controlará los telediarios del nuevo grupo? ¿Y entre Paolo Vasile y Juan Luis Cebrián? De modo que el mago Arriola puede seguir refocilándose en su cueva de Génova con las encuestas que dan al PP no sé cuántos puntos de ventaja sobre el PSOE, porque, a la hora de la verdad, las elecciones generales las volverá a ganar el de costumbre.
Mención especial merece Cebrián. El País vendía ayer de esta guisa la operación: “Telecinco y Cuatro crean el mayor grupo de televisión en abierto”. Con un par. Alguien dijo que quien es capaz de manipular el lenguaje –“el más peligroso de los bienes”, según Hölderlin- es también capaz de robarte la cartera. Dedicado al desguace y venta por piezas del antiguo imperio Polanco, las tropas de Cebrián han alcanzado sus últimos objetivos gerenciales. De victoria en victoria, hasta la derrota final. ¿Seguirá contándonos el grupo Prisa las orgías del Cavaliere –dueño de ocho canales de TDT en España a partir del próximo abril- con sus velinas en Villa Certosa? Seguro que sí, porque eso es libertad de expresión, ¿verdad, Juan Luis? Y estación término para los hijos del fundador, tan lejos todos del talento del padre.
Dos casos, el de Garzón y el de las televisiones, que enmarcan como ningún otro, como nunca, el grado de corrupción institucional y de la otra que sufre el país. Y bien, ¿cuándo se jodió España,Zavalita? ¿Hasta cuándo aguantará la balacera a que le tienen sometida los corruptos de cuello blanco? Es obligado reconocer que aquella lóbrega España de la primera mitad del XX ha dado paso a un país que, decidido a partir de los sesenta a superar su postración de siglos, ha experimentado una espectacular transformación en lo que infraestructuras y bienestar material –sanidad, educación, esperanza de vida, etc.- se refiere. Los síntomas de agotamiento de aquel impulso son, sin embargo, demasiado evidentes, culpa de la desidia de unos, la locura nacionalista de otros y la mediocridad de casi todos. “La mala suerte colectiva de España”, de que hablaba Caro Baroja. Y lo peor es que adivinan resortes morales capaces de invertir esta deriva. ¿Hasta cuándo se joderá España, Zavalita?
viernes, 13 de noviembre de 2009
Corrupción estructural
Artículo de Ignacio Moncada publicado en Libertad Digital
A la corrupción política le sucede como en su día a los accidentes de tráfico o la violencia doméstica: que siempre estuvo ahí, pero se ha puesto de moda en los medios. Desde hace algún tiempo las detenciones de alcaldes y las imputaciones de importantes cargos políticos ilustran las portadas de los periódicos y abren telediarios casi a diario. Algunos han encontrado, de un año a aquí, un filón de desgaste electoral publicado por entregas con el caso Gürtel, que se ha ganado el interés de la gente por la atmósfera de mafia hortera que caracteriza a sus protagonistas. Para que el PP se quite algo de presión también se han amplificado otros casos de corrupción que afectan a otros partidos. El mensaje de fondo que siempre se quiere vender es que cada caso de corrupción es un problema del partido en cuestión. Es un error, pues la corrupción no es un fenómeno aislado, ni una tendencia ideológica, sino un mal estructural incentivado por la configuración de las instituciones españolas.
Muchas voces repiten constantemente que los políticos por lo general son honrados, y que los sucesos que denuncia la prensa los protagonizan ovejas descarriadas. Que la mayoría de los ayuntamientos funcionan correctamente. Pero no hay que comparar el número de casos de corrupción con el total de instituciones. Lo que hay que comparar es el número de casos corruptos en España con los de otros países. Fuera de nuestras fronteras hay de todo, claro. Desde naciones saturadas por dictaduras largas y sanguinarias, hasta países que han previsto contrapoderes en sus instituciones para desincentivar al máximo la corrupción. Nosotros tendremos que compararnos con aquellos a los que nos queremos parecer. Entonces se comprueba que, efectivamente, la corrupción está demasiado extendida en España.
Víctor Lapuente Gine, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Gotemburgo, escribió no hace mucho que la causa principal de la corrupción es la politización de las instituciones. Uno de los factores más influyentes, decía, es el número de empleados públicos que dependen de un nombramiento político. Es decir, el número de personas que viven de que gane uno u otro partido. España destaca en el ranking europeo de politización institucional. Mientras en las ciudades medianas suecas la victoria local de un partido cambia entre dos o tres cargos, incluyendo el alcalde, en España se trasplanta la institución entera. Un cambio de partido trae una oleada de empleo amigo, en forma de altos cargos y asesores, y una telaraña de agencias y fundaciones que viven a la sombra del poder político.
Y es que la corrupción no deja de ser el resultado de un exceso de poder que no está bien controlado. En España, al no haber buenos mecanismos de control, el poder de un político es inmenso. No es exagerado decir que el presidente del Gobierno español tiene mayor poder interno que el presidente de Estados Unidos. Aquí, cuando alguien gana la presidencia del Gobierno, a la vez es capaz de manejar el órgano legislativo y judicial casi por completo: el Congreso de los Diputados queda a sus órdenes, la Fiscalía a su servicio, y al poco tiempo decanta el color del Consejo General del Poder Judicial, el Tribunal Supremo y el Constitucional. A su vez, controla las instituciones económicas como el Banco de España, y se hace con la dirección de los medios de comunicación estatales. El presidente de Estados Unidos es mucho más influyente en el mundo, pero dentro de casa está permanentemente controlado por instituciones independientes que limitan su poder.
sábado, 7 de noviembre de 2009
Hemos pillado mucho...
Los imitadores de los supuestos corruptos Millet, Correa, El Bigotes.. versionan la canción We are the world en el programa de humor de la televisión pública catalana TV3 Polònia:
“Hemos pillado mucho, presuntamente, con alegría, pero si tú estuvieses en nuestro lugar también lo harías”.
Vía: lavozdebarcelona.com
martes, 3 de noviembre de 2009
Del Estado de Bienestar y la Corrupción
Decía el economista y filósofo escocés Adam Smith (1723-1790) que un mecanismo imperceptible consigue un orden natural y el equilibrio en la asignación de la riqueza de la economía de cualquier nación. A este dispositivo lo llamó mano invisible. Este padre de la economía política moderna también sentenció: "Para llevar un Estado desde el grado más bajo de la barbarie hasta la máxima opulencia hace falta poco más que paz, impuestos bajos y una administración razonable de la justicia". Se convirtió así en uno de los precursores del llamado ‘libertarismo’, doctrina que aboga por una minimización, e incluso la abolición, del papel del Estado en la economía.La realidad demostró que el paraíso libertario limitaba su acceso a muy pocos y los derechos de muchos eran pisoteados sistemáticamente. Se olvidaba la máxima de Plauto (“Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit” o, en román paladino, lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro) recogida por Thomas Hobbes en su famoso aforismo “el hombre es el lobo del hombre”. Los recursos se acumulaban en manos de unos pocos y dejaban a la masa obrera sin recursos y con unas libertades que eran papel mojado.El fracaso de estas tesis dio paso a un Estado intervencionista en distintos grados. En 1917 los soviets toman el poder en Rusia e instauran un sistema colectivista. El resultado es bien sabido. De nuevo, el Estado quedó en manos de unos pocos, los cuales, tras la desintegración de la URSS, se encuentran hoy entre las mayores fortunas del mundo. Al mismo tiempo, la mayoría del pueblo ruso sobrevive en unas condiciones relativamente miserables.Al otro lado del muro, un Estado más crecido coexistía con la mano invisible, facilitando mediante subvenciones, programas sociales e inversión pública un mayor progreso para más personas hasta abarcar al conjunto de la ciudadanía. Todo ello financiado con impuestos. Se daba a luz al llamado ‘Estado del bienestar’ cuya gestión corresponde al gobierno elegido.Curiosamente, a mayor crecimiento del Estado, más se encuentra éste en manos del gobierno. No sólo cuando el grupo político que toma su control dispone de mayoría absoluta en el parlamento (y con ello en el poder legislativo y en gran parte del judicial) sino también cuando puede acordar las superioridades necesarias con partidos minoritarios que venden su voto por un plato de lentejas (o de angulas, que para el caso es lo mismo), incluso traicionando los valores más tradicionales de quienes pactan o los programas bajo los que se presentaron para ser elegidos.La pregunta sería, ¿quién controla a los gobiernos? Para responder, debemos analizar cómo es elegido el poder ejecutivo. El aparato desplegado por los partidos políticos para atraer votos requiere de enormes recursos que en su mayor parte son prestados por instituciones financieras. La deuda de aquellos con bancos y cajas no para de crecer. Creer en intereses espurios cuando se protege a estas empresas ante la crisis que han contribuido a crear no me parece descabellado. Las ayudas a la banca se asemejan a un beneficio social para los más poderosos.Además, los candidatos deben hacer promesas que atraigan el interés de los electores. Entre éstas nunca falta el refuerzo de las redes de ayuda social y las subvenciones. Proponen amparar a algunos necesitados, pero la necesidad de votos convierte en permanentes redes que resultan en multitud de paniaguados crónicos. No se defiende al más débil (son numerosos los casos en que éstos quedan fuera de toda ayuda oficial), o mejor dicho bajo esta excusa se cobija a una cantidad ingente de vagos y aprovechados del sistema.Por último, quienes se presentan a las elecciones son, en su mayoría, políticos profesionales. De este modo, se dificulta el acceso de la sociedad civil a los temas que más le conciernen. Difícilmente dispone alguien del tiempo requerido para gestionar los asuntos propios y los de la polis. Añadan a esto las incompatibilidades y el resultado es que la actividad política sólo permite que se encuentren ejerciéndola funcionarios que pueden pedir excedencias mientras comprueban si hacen carrera en ella. La actividad política de la gran mayoría empieza y termina el día de las elecciones. No niego que haya gente muy dispuesta a defender ideales a costa de grandes sacrificios, pero la realidad que nos rodea indica que tenemos una clase política con un 10% de idealistas y un 90% de necesitados. Necesitados de medrar en política y hacer uso y abuso del Estado, para luego (o al mismo tiempo como demuestran los graves, abundantes y recurrentes escándalos de corrupción) situarse en la empresa privada, casi siempre grande y relacionada con el Estado, con pingües beneficios.Todo ello hace que los políticos se deban a las grandes corporaciones y actúen en defensa de las mismas como demuestran las ayudas que conceden. Si la banca ha asumido excesivos riesgos y sin el suficiente análisis, se debe en gran parte a que se sabe protegida por el Estado. Estas actuaciones volverán a repetirse. Total, pagamos todos. Mientras tratan de salvar unas pocas grandes empresas (algunas de las cuales caerán irremediablemente por la obsolescencia o la nula rentabilidad de sus productos), se arruina un enorme número de pequeños negocios que son la sangre de un sistema dinámico y que procura mayor libertad a sus ciudadanos. De esta crisis saldrá un mercado mucho más concentrado en menos oferentes, menos voluntad de emprender y más de acogerse a papá Estado.La mano invisible no es ya la que definió Adam Smith. Es la mano de una oligarquía financiera e industrial (en nuestro país limitada a la construcción y los grupos mediáticos) que es la única capaz de hacer negocios con el Estado y manejarlo a su antojo. El resto, como ya vislumbró Smith, al margen de todo e ‘idiotizado’ debido a la rutina de sus labores y, hoy en día, a la economía de la subvención. La solución: educación en una cultura que haga pensar al individuo, que le haga cuestionarse la realidad que le rodea, que le capacite para aportar soluciones para el bien común. Educación para formar individuos más libres que respeten los derechos de los demás y el entorno, y contribuyan así a la libertad colectiva.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Para que el público se entere
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- 8 visitas - 16:59 - [ Traducir esta página ]Harrisburg, PA and Surrounding Areas. Check Availability At RODEWAY INN ITALIAN VILLA, Other Searches. Check In Date: January, February, March, April, May ...
desdebolmir.blogspot.com/ - En caché - Similares -Comentario de jmares, hace 13 minutos - "Esta página corresponde al blog EnBolmir. El blog hace pupa y algún "indeseable se ha puesto a trabajar para vincular la página web a un texto diferente al nombre del blog En Bolmir, para que el algoritmo del buscador Google se despiste o despiste al personal. SÍ, esta página es la del blog En Bolmir [pese al texto de la búsqueda].El Miércoles 16 de Septiembre sigue la anomalía.
martes, 15 de septiembre de 2009
Para que el público no se entere..
domingo, 30 de agosto de 2009
el "bluff" autonómico
- al Presidente del Gobierno de Cantabria Sr. Revilla y el 4 de Noviembre de 2008 [acusa recibo y remite el escrito al Consejero Sr. Mazón] y el 13 de Febrero de 2009 [SR]
- al Alcalde de Campoo de Enmedio Sr. Hijosa el 14 de Enero de 2009 [SR] y el 1 de Marzo de 2009 [elude el asunto y nos remite al Ayuntamiento de Reinosa]
- a SEPES, entidad pública estatal, el 2 de Marzo de 2009 [nos responden el 15 de Julio] y el 3 de Agosto de 2009
- al Consejero [Industria] Sr. Sota [SR] el 6 de Abril de 2009
- al Consejero Sr. Martín [Medio Ambiente] [SR] el 16 de Mayo de 2009
- a la Alcaldesa de Reinosa Sra. Mantilla [SR, antes de la moción de censura] el 23 de Marzo de 2009
- al alcalde de Reinosa Sr. Barrio [SR] el 20 de Agosto de 2009
- al Defensor del Pueblo Sr. Múgica el 4 de Junio de 2009 [acusa recibo y nos informa ha solicitado los preceptivos informes a las administraciones implicadas.
- al Consejero Sr. Mazón, el 7 de Agosto de 2008 con 102 firmas [SR] y el 4 de Noviembre de 2008 [SR]
- al Defensor del Pueblo, Sr. Múgica, el 16 de Mayo de 2009 [acusa recibo y nos informa ha solicitado informes a la administración implicada]
