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miércoles, 22 de diciembre de 2010

El blindaje de los diputados y senadores

Publicado en La Razón:

Intento baldío. La diputada de UPyD, Rosa Díez, clama de nuevo en el desierto. Una nueva propuesta suya caerá en saco roto. No es una propuesta cualquiera, sino un texto que pedía acabar con los privilegios de los parlamentarios españoles en materia de pensiones.

La iniciativa parecía razonable en la medida en que sus señorías discuten desde hace meses la reforma del sistema de pensiones del resto de los mortales, la revisión del cómputo de cálculo, la extensión de la edad legal de jubilación y otros asuntos vitales para futuros pensionistas. Es más, José Bono, presidente de la Cámara y el ministro de Justicia se habían manifestado públicamente a favor de revisar, también, las pensiones de sus señorías. Pues nada. Las Mesas del Congreso y del Senado tumbaron ayer la iniciativa con la que Díez pretendía acabar con el derecho de lo parlamentarios a recibir la pensión máxima por el hecho de haber sido diputado o senador siete años. Lo decidieron en una reunión conjunta en la que también acordaron enviar a la diputada de Díez un carta con las razones que les han llevado a no aceptar su propuesta.


Díez empezó su particular ofensiva cuando se supo de la intención del Gobierno de revisar el modelo de pensiones de los españoles y saltó a los medios de comunicación el particular sistema que rige para los parlamentarios, esto es el pasado abril. Cuatro meses después, no había obtenido respuesta de los presidentes del Congreso y el Senado, a quienes dirigió un escrito. El pasado septiembre hizo un nuevo intento, que tampoco dio resultado. Así que la semana pasada remitió una queja formal ante sendas Mesas que coincidió en el tiempo con el debate sobre la jubilación en el Pacto de Toledo.

Díez está convencida de que los parlamentarios tienen «derechos inalcanzables» para el resto de los trabajadores, y no sólo en materia de pensiones, también en esa especie de finiquito que sus señorías reciben por cese de actividad cuando se disuelven las Cámaras. Dicho de otro modo: cuando un parlamentario acaba su mandato tiene derecho a una indemnización de un mes de salario por cada año que ha ejercido como tal, hasta un tope de dos años.

Fuentes de los órganos de gobierno del Congreso y el Senado concluyeron ayer, según trasladaron a Efe, que el sistema de protección de los parlamentarios «es válido y adecuado», y que así se lo harán saber a la diputada por escrito en los próximos días.

El modelo de pensiones de los diputados y senadores fue aprobado, por consenso de todos los grupos, en 2006 y establece que los parlamentarios que hayan ejercido esa actividad al menos siete años y cuenten 65 en el momento de recibir la pensión tendrán derecho a la jubilación máxima. Quienes defienden el modelo, arguyen que se trata de un complemento y que apenas cien diputados y senadores de los más de 3.600 que ha habido en democracia han solicitado este complemento a su cotización. También dicen en su descargo que esta indemnización corre a cuenta del Congreso y no de la arcas Seguridad Social, como si el dinero no saliera todo de los impuestos que pagan de los ciudadanos.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Falta de decencia

Falta de decencia la de la casta política española...

Así publica ABC:

Mientras la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo no se puso ayer de acuerdo sobre la propuesta del Gobierno de alargar la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años, lo que sí que ha acordado por mayoría esa comisión es recomendar al Gobierno que amplíe el número de años necesarios para cobrar el 100% de la pensión. Casualmente, esta recomendación no afectará a los diputados y senadores, que mantendrán intactos los privilegios de que gozan sus pensiones.
Actualmente, cualquier trabajador tiene que cotizar un mínimo de 15 años para tener derecho a una pensión de jubilación. Con los actuales 15 años, se tiene derecho a cobrar tan solo el 50% de la pensión correspondiente. A partir de ahí, se aumenta un 3% por cada anualidad hasta los 25 años de cotización, que correspondería el 80% de la prestación. Desde los 25 años hasta los 35 de cotización, el porcentaje se incrementa en un 2% cada año (mira aquí el gráfico explicativo).
Pero para cobrar el 100% de la pensión no es suficiente haber cotizado 35 años, sino que hay que tener 65 años cumplidos. Hay que recordar que la edad legal de jubilación —pues no existe una edad obligatoria— es los 65 años y que cualquier persona se puede jubilar anticipadamente a partir de los 61 años, pero con unos coeficientes reductores de entre el 6,5 y el 8% por cada año que falte para cumplir los 65. Por el otro extremo, se puede seguir trabajando hasta los 70 años, con una bonificación anual del 2%.
Recortes de más del 5%
La reforma del Gobierno elevará seguramente de 15 a 20 años los años necesarios para percibir el 50% de la jubilación. Esto supondrá unrecorte de las pensiones del 5%, según USO, y un ahorro de 10.000 millones para la Seguridad Social, según el Ministerio de Economía. El portavoz del PP en la comisión del Pacto de Toledo, Tomás Burgos, reconoció ayer que la rebaja media en estas prestaciones sería de entre el 5% y el 10% hasta 2040.
Todos estos recortes no afectarán a los 350 diputados y a los 264 senadores españoles, que mantendrán el privilegio de cobrar el 100% de la pensión en el momento que superan los 11 años de actividad parlamentaria. Es más, si cualquier trabajador necesita cotizar a la Seguridad Social 15 años para cobrar una pensión, mejor dicho, solo el 50% de la misma, sus señorías con siete años de actividad en cualquiera de las Cámaras ya tiene derecho a percibir el 80% de su pensión. Ese porcentaje se eleva al 90% si cotizan 10 o 11 años.
Además, mientras un trabajador no puede jubilarse antes de los 61 años y, a partir de esa fecha y hasta los 65 se le restará anualmente entre un 6% y el 8% del importe de la pensión, sus señorías pueden jubilarse a los 60 años con 40 de cotización, según recoge el reglamento de pensiones parlamentarias de 11 de julio de 2006. Sobre la reunión de ayer de la junta de portavoces del Pacto de Toledo hay que añadir que el informe que emitirá esta comisión sobre la prolongación de la edad legal de jubilación propuesta por el Gobierno en enero pasado plasmará el desacuerdo de los partidos políticos a través de una recomendación que deja clara dicha discrepancia.
De esta forma, la comisión del Pacto de Toledo, que se reunió durante más de tres horas, zanjó la redacción de la recomendación propuesta por el grupo socialista en la que no fijaba la edad legal de jubilación y que para el PP, IU, ERC y BNG deja la puerta abierta al Ejecutivo para elevar dicha edad en el proyecto de ley que redactará a finales de enero.
Valeriano, «en sus trece»
Esta falta de consenso hizo que el ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, compareciera ante la prensa de forma urgente a las nueve de la noche para no defraudar a los mercados y asegurar que el Gobierno sigue pensando que elevar la edad de jubilación a los 67 años es el «planteamiento correcto» a pesar de que el Pacto de Toledo no haya llegado a un acuerdo en este sentido. Gómez dijo que el Ejecutivo seguirá haciendo «todos los esfuerzos» para que el proyecto de ley sobre la reforma de las pensiones reúna el máximo consenso posible en el Parlamento y con los agentes sociales.
No obstante, pese a que el texto se esfuerza en no fijar ningún tope a la edad legal, sí menciona la necesidad de incentivar la prolongación de la vida laboral más allá de los 65 años «de manera voluntaria», cuestión que siempre han exigido los partidos de la oposición y los sindicatos.

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miércoles, 25 de agosto de 2010

Comisionistas

miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Los diputados se bajan el sueldo?

No tiene desperdicio: Artículo de Lorenzo Ramírez y Manuel Llamas en Libertad Digital

Los políticos españoles quieren evitar las críticas de la opinión pública y anuncian que se bajarán el sueldo de "forma progresiva" como medida de austeridad ante la crisis económica, pero ocultan a los ciudadanos que gozan de prebendas a todas luces intolerables, tanto en materia fiscal como en lo relativo al cobro de pensiones y otros ingresos extraordinarios de dudosa justificación.

Los diputados han acordado una rebaja del 10% en su sueldo base, que no afectará a los "gastos de manutención, viajes y desplazamientos" y que suponen entre el 40% y el 75% de los ingresos totales de congresistas, senadores y, en general, cualquier cargo de representación pública.

Además, por estas dietas los políticos no pagan impuestos, lo que, en la práctica, hace que paguen a Hacienda como si fueran mileuristas. En su artículo 17.2, apartado b, de la Ley del IRPF deja exentas las cantidades que los parlamentos y otras instituciones públicas asignen a los representantes públicos por las citadas dietas.

Un diputado podría llegar a tributar, fácilmente, al tipo máximo marginal del IRPF, establecido en el 43%. Sin embargo, la inclusión como dietas de gastos por manutención, transporte o alojamiento muy superiores a las que realmente se utilizan recortan ostensiblemente los ingresos sujetos a imposición, según las fuentes consultadas por el diario.

Además, si el diputado o senador en cuestión ocupa un cargo como presidente o miembro de alguna comisión parlamentaria, su sueldo se dispara, pero los impuestos no. De este modo, al quedar libre de impuestos entre el 40% y el 75% de sus ingresos reales, los políticos estarían disfrutando en la práctica a un marginal de renta de entre el 10% y el 25%. Es decir, que sus señorías tributarían como un ciudadano de renta media o baja (como losmileuristas).

Los diputados y senadores cuentan con grandes ventajas fiscales. Así, por ejemplo, la Ley del IRPF otorga a las Cámaras potestad absoluta para fijar las dietas de los parlamentarios que, entre otras cosas, incluyen de facto extras por labores de portavocía, presidir comisiones, etc., sin necesidad de tributar.

En este sentido, cabe destacar que los miembros del Parlamento español cobran de media algo más de 3.100 euros al mes, cifra que se ve incrementada sustancialmente con las prebendas que obtienen por desempeñar tal o cual cargo en ésta o aquella comisión.

Así, por ejemplo, el presidente de la Cámara dispone de un complemento mensual de 3.605 euros, más otros 3.915 euros, también mensuales, para gastos de representación, y otros 3.210 para gastos de libre disposición (para gastar en lo que quiera).

Jubilación de oro

Pero esto no es todo. La clase política es ajena a la reforma de las pensiones públicas que ha presentado el Gobierno y que contempla una rebaja media del 10% de las mensualidades que cobran los jubilados. Sus señorías disfrutan del privilegio de poder retirarse con la pensión máxima cotizando tan sólo siete años.

Tal y como desvela el despacho Larrauri & Martí Abogados en Invertia, ministros, diputados o secretarios de Estado, entre otros altos cargos institucionales, tienen la posibilidad de compatibilizar dos y hasta tres tipos de pensiones como recompensa a su trabajo.

"Efectivamente, la primera gran diferencia entre una pensión pública y una pensión de un alto cargo, o mejor dicho entre un ciudadano y un alto cargo institucional, es que así como el ciudadano nunca podrá percibir dos salarios del Erario Público, el ministro, el senador, diputado, secretario, etc..., podrá percibir dos y tres salarios del Erario Público", alertan los expertos.

Por si ello fuera poco, mientras que los ciudadanos deben cotizar durante 35 años para cobrar la totalidad de la pensión a que tienen derecho "a los miembros del Gobierno les basta con jurar el cargo y acumular siete años de ejercicio para poder obtener la pensión máxima de jubilación", añaden.

Ello se debe a que gozan de la llamada "pensión parlamentaria", que está prevista en el Reglamento de pensiones parlamentarias de fecha 11 de junio de 2006, que es la pensión que las Cortes Generales abonan con cargo a su presupuesto a quienes hayan sido miembros del Congreso de Diputados o del Senado durante al menos 7 años.

Esta pensión parlamentaria se creó para los supuestos en que los parlamentarios no alcanzaran el límite máximo de pensiones públicas. En esos casos las Cámaras abonarían la diferencia entre ese límite de pensión máxima y la pensión percibida por el diputado. En resumen, "las Cámaras [con el dinero de los contribuyentes] pagarán el dinero necesario hasta que el diputado alcance la base máxima de jubilación".

Indemnización por cese de actividad

Pero aún hay más. Tal y como señala el despacho, sus señorías también tienen derecho a percibir una indemnización económica por cese en el cargo, bajo la excusa de que" la dedicación a la actividad política parlamentaria obliga a dejar la ocupación habitual de modo que cuando se produce el cese, la vuelta a dicha ocupación suele acarrear diversas dificultades". La dificultad más "relevante", según esta Exposición de Motivos, es la carencia de cobertura por desempleo que afecta a quien desempeña cargo parlamentario.

Es decir, un parlamentario que al mes percibe como salario medio unos 4.000 euros al mes (mas dietas), se encuentra con el supuesto problema de que cuando cesa en su cargo carece de prestación por desempleo, de ahí que las Cortes aprobaran una "suculenta indemnización" para este tipo de casos, añaden los abogados.

Además, también perciben una indemnización para afrontar el período de transición que se produce entre la disolución de las Cámaras y la constitución de las mismas tras las elecciones ya que, según explica el reglamento, no es seguro que vayan a continuar en el cargo.

"La indemnización por cese parlamentario será el equivalente de una mensualidad de la asignación constitucional por cada año de mandato parlamentario en las Cortes Generales y hasta un límite de24 mensualidades. Esta indemnización además se abonará mensualmente".

Idénticos motivos se adujeron para justificar la indemnización por cese de los ministros, permitiendo que "dicha indemnización fuera compatible con el cargo de diputado o senador o con cualquier otro tipo de remuneración", advierten.

De este modo, cuando un ministro cesa de su cargo, "tendrá derecho a una indemnización del 80% de su salario hasta dos años como máximo". Una cuantía que, además, podrá compaginar con el sueldo de diputado o senador. Por otro lado, cuando deje el cargo de diputado o senador también tendrá derecho a una indemnización por cese, equivalente a una mensualidad por año de cargo. Por último, sus señorías tienen aseguradas la base máxima de la pensión de jubilación si ha estado en el cargo parlamentario al menos siete años.

En resumen, los políticos españoles acumulan indemnizaciones por cese de actividad, así como la percepción de pensiones máximas y sueldos de forma simultánea con apenas unos años cotizados.Y, mientras, PP y PSOE negocian para rebajar las pensiones a todos los contribuyentes al tiempo que retrasan la edad de jubilación, aumentando así los años de cotización necesarios para recuperar el dinero que mes a mes les resta de sus sueldos la Seguridad Social.

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lunes, 17 de mayo de 2010

Cuánto gana un diputado

Mariano García escribe en ABC:

Cuánto gana un diputado en España. Dicho así no se sabe si pregunto o exclamo. Se admiten interpretaciones. Vamos a recordar aquí de qué cantidades estamos hablando (según consta enwww.congreso.es):

---Asignación idéntica para todos los diputados: 3.126,52 € mes.

---Complementos mensuales por razón del cargo:

a) Presidente.

- Complemento miembro de Mesa: 3.605,38 €

- Gastos de representación: 3.915,16 €

- Gastos libre disposición: 3.210,08 €

b) Vicepresidentes.

- Complemento miembro de Mesa: 1.374,53 €

- Gastos de representación: 1.148,68 €

- Gastos libre disposición: 803,52 €

c) Secretarios.

- Complemento miembro de Mesa: 1073,28 €

- Gastos de representación: 930,07 €

- Gastos libre disposición: 769,72 €

d) Portavoces.

- Gastos de representación: 1.978,62 €

- Gastos libre disposición: 1.052,63 €

e) Portavoces adjuntos.

- Gastos de representación: 1.582,91 €

- Gastos libre disposición: 736,05 €

f) Presidentes de Comisión.

- Gastos de representación: 1.590,34 €

g) Vicepresidentes de Comisión.

- Gastos de representación: 1.162,75 €

h) Secretario de Comisión.

- Gastos de representación: 775,17 €

i) Portavoz de Comisión.

- Gastos de representación: 1.162,75 €

j) Portavoz adjunto de Comisión.

- Gastos de representación: 775,17 €

--- Indemnizaciones y ayudas: Con este concepto, que tiene una cuantía mensual de 1.823,86 € para los Diputados de circunscripciones distintas a Madrid y de 870,56 € para los electos por Madrid, los parlamentarios deben afrontar los gastos de alojamiento y manutención en la capital que origine la actividad de la Cámara. Es una cantidad dedicada a cubrir gastos y por ello exenta de tributación

--- El Congreso cubre los gastos de transporte en medio público (avión, tren, automóvil o barco) de los Diputados.

--- La Cámara facilita a cada Diputado que no dispone de vehículo oficial una tarjeta personalizada que permite abonar el servicio de taxi en la ciudad de Madrid. La disponibilidad de dicha tarjeta tiene un límite mensual de 250 €.

--- Dietas: La cuantía de las dietas devengadas por los desplazamientos que los Diputados realizan en misión oficial se cifran en 150 € por día en el supuesto de desplazamientos al extranjero, y 120 € diarios en el de viajes dentro del territorio nacional.

--- Comunicaciones: Las convocatorias a las sesiones de la Cámara se efectúan por correo electrónico y mensajes SMS. Por ello, el Congreso facilita a los Diputados ordenadores portátiles, así como teléfonos móviles que permitan ejercer la función.

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En resumen, un diputado base por Segovia, por ejemplo, recibe lo siguiente: 3.126,52 + 1.823,86 (libres de impuestos) + avión y tren por todo el territorio nacional + 250 para taxi en Madrid. A esto se suma el ordenador y el móvil. Eso si no tiene ningún puesto específico en la Mesa del Congreso, en su grupo parlamentario o en cualquiera de las comisiones que hay.


domingo, 16 de mayo de 2010

El sueldo de los diputados catalanes

Publicado en El Confidencial:

¿Tienen el mismo sueldo los diputados de las 17 autonomías españolas? La respuesta es no. En pleno debate social sobre la drástica reforma del Gobierno para reducir los sueldos a los funcionarios y a los diputados (que previsiblemente alcanzará de media el 15% cuando se apruebe el Real Decreto de reforma), siguen existiendo sueldos dispares de Sus Señorías en cada comunidad autónoma. Y los que siguen ganando más son los diputados del Parlamento catalán respecto del resto de colegas diputados autonómicos. Por ejemplo, el presidente de la Generalitat de Catalunya, José Montilla, percibe un sueldo bruto de 169.446 euros anuales, muy por encima de los 91.182 euros que cobra el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. Y, evidentemente, también por encima de los 105.400 euros brutos al año del lehendakari Patxi López o los 105.215 euros de la presidenta madrileña Esperanza Aguirre, según consta en los proyectos presupuestarios de dichas administraciones.


Montilla también está por encima del presidente de la Junta de Andalucía (87.000 euros brutos anuales) y casi triplica los 64.000 euros brutos anuales que percibe el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara. A Montilla sólo le superan por sueldo en el escalafón administrativo del Estado el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, que cobra 219.534 euros brutos por año, y Javier Rojo, presidente del Senado, que cobra poco más de 193.000 euros.


Es cierto que el Parlamento catalán aplica desde el ejercicio 2008 la congelación salarial de diputados. Sin embargo, los cargos electos catalanes han aprobado incluir en los Presupuestos autonómicos –que avala la Generalitat y aprueba por ley el hemiciclo- una escala salarial muy tentadora para el resto de diputados autonómicos. Según refleja la memoria de retribuciones brutas de los diputados catalanes para el ejercicio 2010, al que ha tenido acceso El Confidencial, los dos máximos cargos del Parlamento catalán superan los 100.000 euros brutos anuales. El presidente de la Cámara –actualmente el dirigente de Esquerra Republicana (ERC)Ernest Benach- percibe al año 152.954 euros brutos anuales, más que el presidente del Gobierno. El cargo de vicepresidente del Parlamento catalán percibe 117.371 euros al año. También más que Zapatero.


A estos sueldos brutos, que no incluyen dietas ni otros conceptos de representatividad, se suma los de los secretarios de la Mesa del Parlamento autonómico, que cobran 95.660 euros brutos anuales. Todos los diputados catalanes tienen la misma base salarial -43.697 euros brutos al año-, que no es fija, puesto que deben sumársele los complementos correspondientes a la distancia desde su domicilio habitual al Parlamento catalán y otros conceptos. Así, al sueldo de 43.697 euros debe sumarse 51.129 euros si el diputado, además, asume el cargo de presidente de grupo parlamentario. Es el caso deManuela de Madre (PSC), Artur Mas (CiU), Daniel Sirera (PPC), Joan Puigcercós (ERC), Jaume Bosch (ICV-EUiA) y Albert Rivera (Ciudadanos). Cada uno de ellos tiene una retribución anual que alcanza los 95.000 euros brutos al año. O sea, de nuevo más que el presidente del Gobierno.


Viajes y desplazamientos

A los diputados que también son portavoces de grupo, el complemento que reciben a su sueldo se sitúa en 43.825 euros: en total, 87.000 euros al año. Si son portavoces adjuntos primeros, se suman al sueldo base de diputado 29.216 euros (74.000 euros totales); y si son portavoces adjuntos segundos, se añaden 21.912 euros (65.000 euros en total). También existenretribuciones que oscilan entre los 6.000 y los 11.000 euros al año por asistir a comisiones parlamentarias y un régimen específico de“indemnizaciones por gastos de viajes y desplazamientos”.


En este caso a las cifras anteriores por cargo y puesto desempeñado en el Parlamento catalán habría que añadir, por ejemplo, 21.600 euros anuales a todos aquellos diputados que residen en la ciudad de Barcelona y provincia y hasta un máximo de 31.000 euros a los diputados que viven a 191 kilómetros de Barcelona y deben desplazarse a la Cámara autonómica. Cabe destacar que, normalmente, todos los diputados deben designar una parte de su sueldo al partido político al que corresponden y cuyo porcentaje varía en función de la organización.